José Peón y Contreras

(Mérida, 1843 - México, 1907) Poeta y dramaturgo mexicano, uno de los más destacados exponentes del teatro romántico hispanoamericano. Se doctoró en Medicina en 1862 y trabajó en el Hospital de Jesús de México. Tras haber contraído nupcias, en 1865, con Leonor del Valle, marchó al estado de Veracruz para afincarse en Orizaba. Posteriormente, volvió a establecerse en Ciudad de México después de haber ganado por oposición la cátedra de enfermedades mentales del Hospital de Dementes de San Hipólito, del que fue director. Fue varias veces diputado y senador y perteneció a la Academia Mexicana de la Lengua.

La producción dramática de José Peón y Contreras comenzó a ser conocida entre 1861 y 1862, años en los que se estrenaron tres piezas suyas (El castigo de Dios, María la loca y El conde Santiesteban) que había escrito a los dieciocho años. A partir de entonces, los estrenos de sus dramas y comedias se sucedieron sin solución de continuidad. En el transcurso del año de 1876, subieron a los escenarios mejicanos ocho dramas suyos: ¡Hasta el cielo!, El sacrificio de la vida, Un amor de Hernán Cortés, Gil González de Ávila, Luchas de honra y amor, Esperanzas, Juan de Villalpando y La hija del rey (que ha sido señalada como su mejor obra, sobre todo a raíz del homenaje que se le tributó a Peón y Contreras el día de su estreno, 7 de mayo de 1876, en el que quedó constituida la citada sociedad dramática que llevaba su nombre).

Salvo una de las piezas recién citadas (Luchas de honra y amor), el resto de sus obras están escritas en versos octosílabos y constituyen un ejemplo paradigmático del típico drama histórico del Romanticismo, en su modalidad de capa y espada. A los títulos citados hay que añadir El conde de Peñalva, Entre mi tío y mi tía, Leonor de Sarabia, Por el joyel del sombrero, Antón de Alaminos, El capitán Pedreñales, Muerto o vivo, En el umbral de la dicha, El bardo, Gabriela, La cabeza de Uconor, Soledad, Una tormenta en el mar y Por la patria.

Al margen de su obra teatral, dio a la imprenta varias recopilaciones de poemas líricos: Romances dramáticos (1880), Trovas colombinas (1881), Pequeños dramas (1887), Flores del alma y Ecos. Además, probó también fortuna en el campo de la narrativa, con la publicación de algunas novelas (como las tituladas Taide y Veleidosa) que no constituyen la parte más destacada de su obra.