Jacinto Bienvenido Peynado

(Santo Domingo, 1878-1940) Abogado y político dominicano que fue presidente de la República Dominicana entre 1938 y 1940. Estudió Leyes en la facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo, institución en la que, posteriormente, ocupó la cátedra de Derecho Civil y fue decano. Entre 1914 y 1916 ocupó la cartera de Justicia e Instrucción Pública, y la de Interior y Policía en los gobiernos de Báez y Juan Isidro Jiménez. Fue uno de los redactores del plan de liberación que en 1924 puso fin a la presencia de tropas estadounidenses en su país.

Cuando en 1930 fue destituido el presidente Vázquez, Peynado ocupó la presidencia de manera provisional por el espacio de unos pocos meses hasta que fue designado el general Rafael Leónidas Trujillo. Éste le nombró ministro de Interior, cargo que en 1934 pasó a compaginar con la vicepresidencia de la nación. El general Trujillo, en un discurso dirigido al Congreso Nacional el 27 de febrero de 1938, renunció a un tercer mandato. Recomendó la elección de la candidatura encabezada por su vicepresidente Peynado, en la cual aparecía como vicepresidente Manuel Troncoso de la Concha, ex rector de la Universidad de Santo Domingo.

Fue elegido presidente de la República en los comicios celebrados el 6 de mayo de 1938. El 18 de agosto tomó posesión del cargo para el período 1938-1942. Su gobierno estuvo mediatizado por la figura del general Trujillo, y Peynado se limitó a seguir las directrices marcadas por él, quien había establecido casi una dictadura en el país y acudía a las reuniones de los Consejos de Ministros a pesar de no tener ningún cargo en él.

El 31 de mayo de 1939 dictó una ley en la que se reorganizaba la división territorial de la República, según la cual se creaban tres nuevas provincias: Benefactor, Libertador y Monseñor. Las poblaciones del país pasaron a clasificarse de la siguiente manera: ciudades, aquéllas que fueran capitales de provincia y las que tuvieran más de 10.000 habitantes; villas, las que fueran cabecera de comarca y las poblaciones con más de 1.000 habitantes; y poblados, todas los centros en los que hubiera menos de 1.000 habitantes. A principios de 1940, debido a su precaria salud, tuvo que ceder de forma provisional el gobierno al vicepresidente Troncoso. Murió el 7 de marzo ese mismo año cuando sólo se había cumplido la mitad de su mandato.