Vladimir Propp

(Vladimir Jakovlevich Propp; San Petersburgo, 1895 - Leningrado, 1970) Folclorista ruso de origen alemán. Estudió ligüística y, a partir de 1932, fue profesor de alemán y posteriormente de folclore en la Universidad de Leningrado, en la que se doctoró. Su obra más difundida en Occidente es Morfología del cuento (1928), innovadora en el campo de los estudios folclóricos por el enfoque sincrónico con el que el autor afrontó la definición de la estructura del género de los "cuentos de hadas" y determinó su núcleo central, compuesto de un número finito de funciones, con independencia de las variaciones introducidas por los diferentes narradores.


Vladimir Propp

Vladimir Propp pasó a continuación del análisis morfológico al estudio de la génesis de los géneros folclóricos: en Raíces históricas de los cuentos de hadas (1946), llevó a cabo una reconstrucción de los orígenes de los cuentos fantásticos y de las narraciones que explican y acompañan los rituales antiguos, casi siempre de iniciación o relacionados con el culto a los antepasados. Esto comportaba la elaboración de un método que fuese más allá de los datos ofrecidos por el propio texto folclórico, explicando las formas específicas que adopta el reflejo de la realidad histórica en los diferentes géneros. Propp estudió esta cuestión en diferentes trabajos, recogidos en el volumen póstumo Folclore y realidad, publicado en 1976.

Al igual que otros folcloristas soviéticos, Vladimir Propp se basó en las ideas de la denominada "teoría de los estadios" (derivada de la filosofía de Engels), que atribuye a analogías del desarrollo económico las semejanzas entre la mentalidad y la producción cultural de los pueblos y épocas lejanas entre sí. De esta manera ofrecía una clave de interpretación tipológica a fenómenos explicados por otros estudiosos en términos psicológicos, emigratorios o de préstamo cultural.

Desde este punto de vista se justificaba también la comparación entre la gran cantidad de material que ofrecen las tradiciones de pueblos diversos, y que convertía en precioso el análisis de las "byline" rusas propuesto en El poema épico ruso (1955). Fue ésta una de las obras más discutidas de Propp, y la que más adolece del condicionamiento ideológico vigente en la época en la que se publicó.

La propia riqueza de los datos sometidos a comparación permitió al autor rápidos y fulgurantes "excursus" entre mito, cuento y literatura en Edipo a la luz del folclore (1944). Lo mismo ocurre en Fiestas agrarias rusas (1963), donde Propp recuperó el significado precristiano de las fiestas y los ritos del calendario religioso ruso, inaugurando una corriente de investigación que, posteriormente, fue perseguida en la URSS.

Morfología del cuento

Publicada en Leningrado en 1928, esta obra sigue siendo considerada la más importante del autor. Su influencia se extendió no sólo por la URSS, sino también en Occidente: siguiendo el método de Propp, se han llevado a cabo descripciones de otros géneros del folclore, y se ha intentado, sobre todo en Francia, su aplicación a la prosa literaria, con resultados no siempre convincentes, dada la mayor complejidad de esta última en relación con las estructuras elementales y repetidas del cuento.

La Morfología del cuento de Propp se distingue de las demás investigaciones folclóricas llevadas a cabo en su tiempo (generalmente empeñadas en el estudio de las fuentes históricas o mitológicas de la literatura oral) por su planteamiento rigurosamente sincrónico o descriptivo, considerado preliminar necesario para cualquier análisis histórico genético. Vista la inconsistencia de las anteriores explicaciones de los cuentos, llevadas a cabo de una forma poco sistemática y fundadas en elementos de contenido no individuados objetivamente, el autor se propone basar su propia descripción del cuento en las magnitudes constantes representadas por las acciones de los personajes, o "funciones".

Por encima de las semejanzas y diferencias, a menudo sólo aparentes, concernientes a los nombres y atributos de los personajes, o a la manera en que éstos llevan a cabo determinadas acciones, Propp observa en el material elegido para su investigación (un centenar de cuentos "de magia") la constante repetición de un limitado número de funciones, identificadas de acuerdo con el lugar que ocupan dentro de la economía de la narración y que siempre se producen en el mismo orden. En la Morfología es evidente la influencia de las ideas de la escuela formal, y especialmente la de las investigaciones de V. Sklovski y B. Tomashevski acerca de la estructura de la prosa literaria, como lo demuestran tanto la prioridad concedida a la descripción sincrónica en relación con la histórica, como el valor accesorio atribuido a las motivaciones narrativas de las acciones de los personajes respecto a la determinación de su significado en la mecánica compositiva del cuento.

Las funciones enumeradas por Propp (descritas como "daño", "alejamiento", "bodas", etc.) son treinta y una (no siempre copresentes) en el cuento de magia, que de tal forma demuestra ser un género estructuralmente homogéneo, precisamente al estar definido por la presencia de dichas funciones. Además de esta clasificación fundamental, Propp también sugiere la posibilidad de agrupar las funciones de acuerdo con las esferas de acción de los distintos personajes (antagonista, ayudante, etc.), con su forma característica de entrar en escena y con sus atributos. Pero esta propuesta, que permitiría crear un esquema general completo de las posibles formas de este tipo de cuento, no se halla desarrollada con la misma amplitud de la primera.

Por ello, de acuerdo con el método de la naciente lingüística estructural, Propp se remonta de las innumerables realizaciones concretas a las invariables, elementos significativos cuya combinación (según las reglas cuya descripción se insinúa en la Morfología) da lugar a la infinita variedad de cuentos realmente existentes y a todos los potencialmente derivables del esquema de sucesión de las funciones. Esto equivale a considerar que todos los cuentos pueden reducirse a uno sólo; y, en el plano genético, es posible teorizar la derivación por transformación de todas las tramas de un antiguo cuento madre, que según Propp podría perfectamente estar muy cerca del cuento de la princesa raptada por el dragón, evidentemente muy arcaico.

Partiendo de la clasificación morfológica de los cuentos de magia, actualmente es posible pasar, con mayor rigor que en el pasado, a la fase de la comparación y del análisis genético. El autor también sugiere la posible relación entre cuento y mito; pero no se aventura más allá. Todo un capítulo de la Morfología, dedicado precisamente al análisis de los orígenes, fue eliminado por los editores; sólo mucho más tarde el problema fue tratado ampliamente en otro ensayo fundamental de Propp, Raíces históricas de los cuentos de hadas (1946), donde se indagan los nexos existentes entre cuento, mito y rito primitivo, y se buscan las fuentes de las tramas en antiguos ritos vacíos de su significado religioso inicial.