Ramón Berenguer III el Grande

(Rodez, actual España, 1082-Barcelona, 1131) Conde de Barcelona (1097-1131). Hijo de Ramón Berenguer II, nació poco tiempo antes de que su padre fuera asesinado, supuestamente por instigación de su hermano Berenguer Ramón II. Tras el destierro de éste en 1096, Ramón Berenguer III se convirtió en conde de Barcelona, e inició una política de fortalecimiento de su Casa repecto a los demás señores feudales de la zona. Dentro de esta política hay que enmarcar la inclusión en sus dominios del condado de Besalú, a la muerte de Bernat III, en 1111, así como su boda, al año siguiente, con Dulce de Provenza, que le reportó los derechos sobre este condado.

En 1117 heredó la Cerdaña al morir sin sucesión el conde Bernat Guillem, y en los años siguientes firmó diversas alianzas con Foix, Urgell, Pallars y el Rosellón. Su política exterior se caracterizó por una orientación hacia el sur para contrarrestar el peligro de los almorávides, cuyas incursiones amenazaban el Penedés y el Vallés. Con todo, su estrategia no fue sólo defensiva, ya que estuvo al frente de una expedición naval pisana que, bajo el patrocinio del Papa, ocupó Mallorca e Ibiza.

Una peligrosa ofensiva almorávide, que amenazó Barcelona, le obligó a volver apresuradamente con su ejército, y aunque logró una clara victoria sobre los invasores, el dominio cristiano sobre las Baleares no pudo consolidarse y las islas tuvieron que ser abandonadas al poco tiempo. No obstante, la expedición sirvió para poner las bases del futuro poderío naval catalán, al tiempo que fortaleció los contactos comerciales en el Mediterráneo.

Los avances terrestres de Ramón Berenguer III, si bien no se tradujeron en grandes conquistas territoriales (fracasó en su intento de capturar Tortosa) sí le reportaron un gran prestigio, materializado en la restauración de la diócesis de Tarragona. Así mismo, las arcas del condado se enriquecieron con los tributos recibidos de Valencia, Tortosa y Lleida.