Nino Rota

(Milán, 1911 - Roma, 1979) Compositor italiano. Nieto del pianista y compositor Giovanni Rinaldi, en 1919 empezó a estudiar piano con su madre, y solfeo con A. Perlasco. En 1923 ingresó en el Conservatorio de Milán, donde fue alumno de Delachi, Orefice y Bas. Rota destacó por su precocidad; a los once años ya compuso un oratorio, y a los trece, compuso una comedia lírica en tres actos, Il Principe porcaro (1925).


Nino Rota

Entre 1925 y 1926 recibió clases particulares de Pizzetti y, posteriormente, estudió composición con Casella en la Accademia di Santa Cecilia en Roma, graduándose en 1930. Al año siguiente, Nino Rota se trasladó a Estados Unidos e ingresó en el Curtis Institute of Music de Filadelfia (1931-1932), donde estudió composición con Rosario Scalero, historia con Beck y dirección de orquesta con Fritz Reiner. El autor regresó a Italia y, en 1937, se licenció en Letras en la Universidad de Milán, realizando una tesis sobre Zalino.

De 1937 a 1938 impartió clases de teoría y solfeo en la escuela de música Taranto. A partir de 1939 fue profesor de armonía, y después de composición, del Bari Liceo Musicale, y en 1950 pasó a ser su director, cargo que ocupó hasta 1978.

Cultivó todos los géneros, evitando la sensiblería, y trabajó con una perspicacia y una maestría técnica que le hicieron ganar el respeto, incluso de aquellos que lo consideraban pasado de moda. El autor consiguió un particular éxito con sus óperas Il cappello di paglia di Firenze (El sombrero de paja florentino), de 1946, y La visita meravigliosa (La visita maravillosa), de 1970, considerada como una alegoría de su filosofía, y con sus sonetos Mysterium Catholicum (1962) y La vita de Maria (La vida de María), de 1970, de una delicada y penetrante elegancia.

Sin embargo, Nino Rota debe su fama internacional a las bandas sonoras que compuso para películas de cine de directores como De Filippo en Nápoles millonaria (Napoli milionaria, 1950); Visconti en Il gattopardo (El gatopardo), de 1963; Zeffilleri en Romeo e Giulietta (Romeo y Julieta), de 1968, y Coppola en The Godfather I (El padrino I), de 1972, y II (1974), entre otros.

Sus partituras cinematográficas destacan por la atractiva sencillez y suelen ser melódicas e inolvidables. Obtuvo un Oscar por la música de El padrino II (1974), pero sus más relevantes obras para el cine se encuentran en las películas de Federico Fellini; la colaboración entre el director y el compositor, que se prolongó a lo largo de más de un cuarto de siglo, ha sido definida como una simbiosis entre imagen y sonido, como una interdependencia de sensibilidades afines, como se aprecia en La dolce vita (1959); Otto e mezzo (Ocho y medio), de 1963; Fellini Roma (1972), Amarcord (1974) e Il Casanova (El Casanova), de 1977, entre otras.