Wilma Rudolph

(Clarksville, 1940 - Brentwood, 1994) Atleta estadounidense, primera mujer que ganó tres oros olímpicos en pruebas de pista en una misma edición de los Juegos Olímpicos. Su vida es un claro exponente de lo que es posible conseguir con tenacidad, perseverancia y un constante espíritu de superación. Wilma, vigésima de veintidós hermanos, tuvo que luchar durante su infancia contra la pobreza, la discriminación racial y una minusvalía física consecuencia de la polio, que le hizo andar con un aparato ortopédico durante sus primeros años de vida.


Wilma Rudolph

Sin embargo, a los once años, su pierna lisiada había mejorado tanto con los programas de rehabilitación que ingresó en el equipo de baloncesto del colegio, del que pasó al grupo de atletismo, en el que pronto destacó como el miembro más rápido. Después de algún tiempo compitiendo en encuentros estatales, su enorme potencial la empujó hasta las pruebas clasificatorias para ingresar en el equipo americano que participaría en las Olimpiadas de Melbourne. Superadas éstas, se incorporó al combinado estadounidense y marchó a Australia, donde consiguió la medalla de bronce para su equipo en relevos.

Con la marca mundial en los 200 metros, Wilma se aprestó para Roma 60, momento en que mediría sus fuerzas con la australiana Betty Cuthbert en los 100 metros; al recorrer esta distancia en once segundos exactos se convirtió en la mujer más rápida del mundo y en la primera americana que ganaba esta carrera desde 1936, aunque el viento en contra impidió que el tiempo hecho por ella fuera considerado un récord mundial.

Sin embargo, sí estableció la marca en los 200 y en la prueba de 4x100 relevos, junto a su equipo, lo que le confería el honor de ser la primera mujer en adjudicarse tres medallas en una sola convocatoria de los Juegos Olímpicos. Al año siguiente, Rudolph engrosó su palmarés con un nuevo récord, obtenido en los Mundiales de Stuttgart, en 100 metros (con un tiempo de 11.2). Se retiró de la competición poco después, y estuvo trabajando como preparadora física durante mucho tiempo.