Georg Ernst Stahl

(Ansbach, 1660 - Berlín, 1734) Médico y químico alemán que desarrolló la teoría del flogisto como explicación a los fenómenos de combustión. Profesor de medicina en Jena, enseñó posteriormente medicina y química en la Universidad de Halle (1693-1716), donde se dedicó a investigaciones químicas. De allí pasó a Berlín, en calidad de médico del rey de Prusia Federico Guillermo I.


Georg Stahl

En su obra latina Ensayo becheriano (1702), adoptó una posición clara en favor de la teoría sobre la combustión de Johann Joachim Becher, que había propuesto en la Física subterránea (1669) la idea de un elemento combustible, la "terra pinguis". A partir de esa intuición, Stahl dio a conocer su famosa teoría del flogisto, el componente de los cuerpos que se libera durante la combustión y produce el fuego, el calor, la llama y la luz. Todo fenómeno de combustión y de calcinación podía explicarse con la teoría del flogisto, pero nadie se preocupó de probar su existencia. Lo extraño de la explicación se hace más patente si se tiene en cuenta que este misterioso elemento necesitaba poseer, en ciertos casos, un peso negativo, y que los cuerpos, al perder flogisto, podían aumentar de peso.

Para Stahl, cuanto más activa es la combustión de una sustancia, tanto más rica es de flogisto. El carbón debe considerarse como flogisto casi puro. Una sustancia desflogistificada (como el óxido de zinc obtenido por calcinación), calentada con carbón, recupera el flogisto y vuelve a obtener sus condiciones primitivas (o, como diríamos hoy, es reducida por el carbón, que le extrae el oxígeno y la convierte de nuevo en zinc).

El mayor mérito de la teoría del flogisto (que, durante un siglo, ejerció un gran influjo en el mundo químico) estriba en haber reunido bajo un mismo signo los fenómenos de oxidación y de reducción, y en haber incitado a numerosos químicos a la investigación. Quizá, por primera vez, contó la química con una teoría capaz de interpretar diversos fenómenos desde un punto de vista común. De este modo, aunque sus ideas fuesen erróneas, su labor fue de utilidad en el desarrollo de la química.

La teoría del flogisto fue derribada por el químico francés Lavoisier, que demostró el papel del oxígeno en la combustión. Pero las palabras "flogosis" o "antiflogístico" se mantienen todavía hoy en medicina, porque la teoría de Georg Stahl no dejó de tener repercusión en el mundo médico y farmacológico. Se decía, por ejemplo, que la acción cáustica del sublimado corrosivo se debía al hecho de que se halla casi totalmente exento de flogisto, circunstancia que sustrae este producto a los tejidos animales con los que se pone en contacto.

Otras obras en que expuso sus teorías sobre los fenómenos de calcinación y combustión y acerca de la naturaleza de los cuerpos son Zymotechnia fundamentalis (1697) y Fundamenta Chymiae (1723 y 1732). En el campo de la medicina, Georg Stahl interpretó las actividades de los seres vivos desde un punto de vista vitalista (animismo) y expuso sus ideas en Theoria medica vera (1707), una de las obras más leídas de su época.