Fernando de Szyszlo

(Fernando de Szyszlo Valdelomar; Lima, 1925) Pintor y crítico de arte peruano. Tras una estancia en París, se convirtió en el más destacado representante de la abstracción en su país, desarrollando un personal indigenismo abstracto. Ha ejercido la docencia en las universidades de Cornell, Yale y Texas (Estados Unidos).


Fernando de Szyszlo

En el arte peruano de la segunda mitad del siglo XX hicieron su aparición múltiples tendencias plásticas, aunque el centro del debate durante las décadas de 1950 y 1960 giró alrededor de los abstraccionistas y las diversas propuestas que iban desde el surrealismo hasta el Op art. En 1951, la primera exposición de Fernando de Szyszlo tras su retorno de Europa marcó un hito importante en la plástica peruana; se trataba de la exposición de pintura no figurativa de mayor resonancia después de la pionera exhibición de Macedonio de la Torre en 1930 y de la de Enrique Kleiser en 1949.

Hijo del físico polaco afincado en Perú Vitold de Szyszlo y de la hermana del escritor Abraham Valdelomar, María, Szyszlo recibió sus primeras letras en el Colegio La Inmaculada de Lima. En la década de los cuarenta inició estudios de arquitectura en la Universidad Nacional de Ingeniería, que no llegaría a concluir. Ingresó luego en la Escuela de Artes de la Pontificia Universidad Católica del Perú, donde fue discípulo del expresionista Adolf Winternitz.

En 1947 fundó, junto al poeta Emilio Adolfo Westphalen, la revista cultural Las Moradas, que se publicó por dos años. En 1949 contrajo matrimonio con la poetisa Blanca Varela, con quien tendría dos hijos, Vicente y Lorenzo. En su estancia en Europa confirmó su interés por la corrientes pictóricas vanguardistas, en especial por las tendencias abstractas, si bien mostró también la influencia del cubismo y del surrealismo en sus primeras exposiciones. La citada muestra de 1951 causó en Lima un gran desconcierto; el maestro defendió tenazmente su posición, convirtiéndose en el centro de una polémica de importantes consecuencias. En los años siguientes el abstraccionismo se abrió paso en la plástica peruana, e incluso quienes la habían combatido inicialmente terminaron por asumir esta tendencia.

Como había sido el caso de Macedonio de la Torre y de Ricardo Grau en décadas anteriores, Fernando de Szyszlo se interesó asimismo por el arte precolombino y rescató sus raíces ancestrales, dirigiéndose hacia una notable síntesis de tradición y vanguardia que ha influido intensamente en numerosos pintores y que alcanzaría su maduración en las últimas generaciones de artistas peruanos. De su producción de los años 50 y 60 destacan series como Apu Inca Atawallpaman (1963) y Paisaje (1969). Las décadas siguientes supusieron cierta evolución hacia un expresionismo abstracto de fuerte colorido, como se manifiesta en series como Interiores (1972), Waman Wasi (1975) y Anabase (1982).