Henri de Toulouse-Lautrec

(Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec; Albi, Francia, 1864 - Malromé, id., 1901) Pintor, dibujante y cartelista francés. Toulouse-Lautrec es una de las figuras más originales del arte del siglo XIX. Nació en el seno de una familia aristocrática y tuvo una infancia y una adolescencia felices, dedicadas en buena medida a la práctica del deporte.

En la actividad lúdica sufrió dos caídas graves que le atrofiaron los miembros inferiores y le impidieron alcanzar una estatura normal. Medía aproximadamente metro y medio de estatura y tenía una cabeza desproporcionadamente grande, lo cual le daba un aspecto deforme. Pero llevó su condición física con estoicismo y su deformidad no le impidió relacionarse y mantener una vida social normal.


Baile en el Moulin Rouge (1890)

Comenzó a dibujar en la infancia y posteriormente se formó en academias como la de Bonnat y Cormon. En 1885 abrió un taller en Montmartre y desde entonces se dedicó a la creación pictórica, integrándose plenamente en el ambiente artístico parisino que en aquella época buscaba por diversos medios la superación del impresionismo. Se relacionó, entre otros creadores, con Van Gogh, Pierre Bonnard y Paul Gauguin, y de este último tomó algunos rasgos estilísticos, como el uso de los contornos pronunciados. Pero las obras que más influyeron en su peculiar estilo fueron las de Degas y las estampas japonesas ukiyo-e.

Hombre muy responsable de su trabajo, acudía puntualmente al taller o al estudio todas las mañanas, lo cual no le impidó llevar una vida disoluta, en el ambiente bohemio de Montmartre, donde frecuentó cafés cantantes, teatros, prostíbulos y salas de baile. Estos ambientes constituyen, de hecho, lo más peculiar de su creación artística, en la que bailarinas de cancán y personajes de circo son los protagonistas más entrañables.


Cartel para el recital del cantautor
Aristide Bruant en el Ambassadeurs (1892)

Además de cuadros llenos de vivacidad y movimiento, realizó innumerables apuntes y dibujos rápidos, así como unos treinta carteles publicitarios de cabarés y productos comerciales. Para los carteles, Toulouse-Lautrec creó un tipo de figura estilizada y adoptó unas tonalidades que ejercieron una influencia profunda y duradera en posteriores realizaciones de este tipo. Murió prematuramente, a los treinta y seis años, y las creaciones de su última época, tras una grave crisis de salud, están imbuidas de tintes sombríos.