Francesco Uetam

(Francisco Mateu y Nicolau; Palma de Mallorca, 1847 - 1913) Cantante de ópera español. Su nombre artístico corresponde a la inversión del orden de las letras de su apellido, Mateu. Fue muy célebre en su época por los elogios que recibió su voz de bajo, al parecer de gran sonoridad y muy extensa, así como por su impecable presencia en escena, por lo que recibió también el apelativo de "Gayarre de los bajos", en alusión al tenor español Julián Gayarre. Junto con Francesco Navarrini, ejerció el dominio en esa cuerda durante las últimas décadas del siglo XIX.


Francesco Uetam

Único hijo varón de una familia numerosa y humilde, fue aprendiz de zapatero antes de dedicarse a la lírica. Tras recibir clases de un profesor de flauta, fue escuchado por el compositor y director de orquesta Juan Goula, quien desde entonces se convirtió en su maestro y mentor. Debutó en el Teatro Principal de la capital mallorquí en noviembre de 1869, con la ópera donizettiana Linda de Chamounix; a continuación repitió con La Favorita y Los hugonotes, entre otras, sin por ello dejar de seguir estudiando.

En 1873 contrajo matrimonio con Catalina Muntaner en la iglesia de San Nicolás. Conocido ya como "Uetam", cantó el "Réquiem" de Verdi en el Teatro San Fernando de Sevilla, y esa misma temporada -1877/78- fue requerido por Goula para cantar en la Ópera de San Petersburgo un amplio repertorio que incluía algunos de sus mejores papeles: el diablo de Fausto, Mefistófeles y Don Basilio de El barbero de Sevilla.

En Rusia permaneció otra temporada más, tras la cual trasladó sus triunfos al Teatro San Carlos de Lisboa y, sobre todo, al Teatro Real de Madrid a partir de 1880. En el regio coliseo fue aclamado con sus Fausto, Los Hugonotes, El barbero..., etc., además de sobresalir con obras menos habituales como Guillermo Tell -con Bibiana Pérez y Julián Gayarre-, Roberto el diablo -con el tenor Roberto Stagno-, La Hebrea de Halevy y Lakmé.

No se prodigó mucho en los escenarios italianos, salvo alguna actuación en el Teatro Constanzi de Roma y el Pagliano de Florencia, aunque sí actuó frecuentemente junto a ilustres cantantes de dicho país, como el barítono Mattia Battistini, la soprano Gema Bellincioni o los tenores Tamagno y Massini. A principios del siglo XX todavía continuaba activo contratado por la compañía del Teatro Cervantes de Málaga para cantar Fausto y Lucrecia Borgia, esta última en el papel del duque Alfonso. Se retiró definitivamente de la escena en 1903.