Enrique José Varona

(Enrique José Varona y Pera; Puerto Príncipe, actual Camagüey, 1849 - La Habana, 1933) Ensayista, pensador y hombre público cubano que desempeñó un importante papel en el pensamiento cubano de principios del siglo XX. Gran parte de su pensamiento estuvo al servicio de los problemas de Cuba en la etapa de transformación hacia la modernidad, alertando de las condiciones desfavorables del país ante el desarrollo industrial de otros países, así como de las medidas en el plano económico y político para integrar la isla al proceso de desarrollo.


Enrique José Varona

En 1868 se incorporó a la lucha independentista en los campos cubanos y volvió a su hogar por motivos de salud. Espíritu precoz, comenzó a destacar con sus trabajos literarios en los periódicos El Panal, El Triunfo, Revista de Cuba y en la Revista Cubana, fundada por él. En 1880 dictaba ya en la Academia de Ciencias sus Conferencias filosóficas, divididas en tres partes: Lógica, Psicología y Moral.

En 1883 publicó los Estudios literarios y filosóficos, quizá la obra más significativa de su ideología. Heredero espiritual de Varela y de Luz y Caballero, con Varona el pensamiento cubano marca la evolución que, a través de Comte y Spencer, había de desembocar en los más actuales horizontes sociológicos. Positivista, aunque con notas de indudable personalidad que habían de llevarle finalmente al escepticismo crítico, Varona se muestra irreconciliable con la metafísica y proclama el relativismo. En esta dirección se encuentran también La moral en la evolución, El positivismo, La Gracia y La evolución psicológica, conferencias sobre la evolución de la moral.

En 1884 fue elegido diputado a Cortes; al siguiente año hubo de emigrar por sus ideas separatistas. Establecido en Nueva York, fundó el diario Patria y publicó en nombre del partido revolucionario cubano el famoso manifiesto Cuba contra España, que fue traducido a varios idiomas y se divulgó por todo el mundo. Proclamada la independencia fue nombrado ministro de Instrucción Pública y de Hacienda, cargo desde el que impulsó la modernización de la enseñanza. De 1913 a 1917 fue vicepresidente de la República. Más adelante, se convirtió en maestro de la juventud universitaria por su férrea posición ante el gobierno de Machado. Catedrático de Filosofía sociológica, y presidente de la Academia de la Historia, lo fue también del partido conservador.

Enrique José Varona es por su obra uno de los espíritus más amplios y fecundos de la cultura cubana. Su prestigio se halla vinculado ante todo al pensamiento, manteniendo, pese a sus intervenciones políticas, su carácter de pensador sereno y de profundo analista, apoyado en un lenguaje admirable, elegante y claro. Como poeta publicó los poemarios Odas anacreónticas (1868), en que demuestra su sólida cultura clásica, Poesías y paisajes de Cuba (1879) y Poemitas en prosa (1921). Varona, que sin duda alguna no es poeta, ofrece aquí un ejemplo singular y muy especial de su época de sutil intromisión y divagación en los más varios campos artísticos. Escribió también narraciones (Desde mi belvedere, 1907, Violetas y ortigas, 1916), y el libro de aforismos Con el eslabón.

Más interesantes son sus serie de conferencias, verdaderas y excelentes monografías críticas: Cervantes, Emerson, Víctor Hugo, Tolstoi, Nietzsche, Castelar, Heredia. Otras obras suyas son Comprimidos, Idealismo y naturalismo en arte, Ojeada sobre el movimiento intelectual en América, Disertación sobre el espíritu de la literatura de nuestra época, Discurso sobre la importancia social del arte, Observaciones sobre la gramática y la historia de la lengua castellana, La escuela de los maridos, El personaje bíblico de Caín en las literaturas modernas y De la Colonia a la República. Se trata de una producción desigual, a veces demasiado insistente, demasiado amplia y poco contenida para que en ella aparezca siempre el excelente crítico y pensador. Junto con Piñeyro, Sanguily y Martí, Varona fue una figura clave en la etapa de la literatura de Cuba camino de la independencia.