Pascual Venegas Filardo

(Barquisimeto, 1911) Poeta, ensayista y economista venezolano. Tras cursar sus estudios primarios y secundarios en su lugar de origen, se graduó de bachiller en el Instituto La Salle y se trasladó a Caracas, en donde comenzó a ejercer la docencia. Como profesor de Geografía e Historia, impartió clases primero en el Liceo Vargas y después en el Liceo San José, de Los Teques. Posteriormente ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Caracas, donde inició una carrera de Leyes que pronto abandonó para matricularse en la Facultad de Ciencias Económicas.

Participó en la fundación de la Asociación de Escritores Venezolanos y se integró en el grupo literario Viernes, congregado alrededor de la revista del mismo nombre. Pasó luego a hacerse cargo de la jefatura de redacción de la revista Billiken, y en 1937 comenzó a prestar sus servicios periodísticos en El Universal. Fundó los Cuadernos Literarios de la Asociación de Escritores Venezolanos (en compañía de Julián Padrón y Arturo Úslar Pietri).

En 1939 dio a la imprenta su primer volumen de versos, Cráter de voces. Tras obtener el doctorado en Ciencias Económicas y Sociales (en 1944), asumió la Presidencia de la Asociación de Escritores Venezolanos, realizó un extenso viaje profesional por los Estados Unidos de América y, a su regreso, aceptó un puesto de profesor en la Universidad Central de Venezuela (Caracas).

En 1959, después de haber sido elegido Miembro de la Academia Nacional de la Historia, un trabajo de índole económica le llevó hasta el Japón, circunstancia que le llevó a interesarse, en general, por la cultura nipona, y especialmente por su Literatura. A su regreso a Venezuela, publicó La niña del Japón (1962). La obra reunía diversos poemas nacidos del encuentro con el Japón, cuya presencia distante, lírica, se confunde con la de una figura femenina, mitificada, inspiradora de un erotismo diluido y de un sentimiento elegíaco. En 1963 se convirtió en el fundador, redactor y distribuidor de la revista Poesía de Venezuela, desde donde influyó poderosamente en la difusión de la lírica de sus contemporáneos. Dos años después fue nombrado miembro de la Academia Venezolana de la Lengua, y en 1983 fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura.