Kevin Yagher

(Dayton, Ohio, 1964) Maquillador y técnico de efectos especiales estadounidense. Aficionado al cine desde niño, conoció al maquillador Dick Smith cuando apenas era un adolescente.

Smith entendió que Yagher tenía un talento especial para los efectos especiales y lo animó a viajar a Hollywood o Nueva York, lugares donde sería más fácil que encontrara trabajo en el mundo del espectáculo.

Asimismo, Dick Smith le facilitó el contacto con Rick Baker y Stan Winston, dos veteranos del maquillaje que toman a Yagher como aprendiz en sus laboratorios. Consiguió su primera gran oportunidad cuando Steven Spielberg lo contrató para realizar parte de los efectos especiales de la teleserie Cuentos Asombrosos, que fue un éxito en la televisión norteamericana de mediados de los años ochenta.

Wes Craven, que en 1985 preparaba la primera entrega de Pesadilla en Elm Street, comentó con Yagher la posibilidad de que éste desarrollara un nuevo maquillaje para el actor protagonista de esa serie de filmes de terror, Robert Englund. El personaje central al que éste daba vida, Freddy Krueger, es un psicópata que comete sus crímenes en los sueños de los adolescentes. Se trata de una figura peculiar dentro del cine de horror, pues tiene cierto sentido del humor y despierta la simpatía de los espectadores.

Yagher desarrolló un maquillaje facial fácilmente reconocible, que simula quemaduras profundas, aunque sin desfigurar del todo la gestualidad del actor. El enorme éxito de esta figura favoreció las nuevas oportunidades de trabajo de Yagher, quien diseñó por esas fechas a los alienígenas de la película Cocoon (1985), un filme de Ron Howard de gran acogida comercial.


Cartel de Hellraiser

Mientras continuaba trabajando en nuevas secuelas de Pesadilla en Elm Street, recibió una llamada del director Tom Holland, quien le encargó el desarrollo técnico de "Chucky", el personaje central de la película Muñeco diabólico (1988). Yagher diseñó una marioneta teledirigida enormemente compleja, cuyas posibilidades gestuales y móviles eran casi ilimitadas. Aparte de uno de sus mayores éxitos profesionales, esta producción también cambió la vida personal de Yagher, pues durante el rodaje conoció a la actriz protagonista, Catherine Hicks, con quien contrajo matrimonio.

Confirmó su talento como diseñador de maquillajes y dispositivos teledirigidos en películas como Hidden: Oculto (1987), Cariño, he agrandado al niño (1992), Paro clínico (1992) y Cara a cara ( (1997). Decidido a implicarse más profundamente en sus nuevos proyectos, comenzó a producir algunas de las películas en las que intervino, entre ellas las secuelas de Muñeco diabólico. Paralelamente, dio sus primeros pasos en el campo de la dirección en algunos episodios de la teleserie Tales from the Crypt. Su primera experiencia como director de largometrajes fue Hellraiser IV.