Hernando Yáñez de la Almedina

Pintor español, documentado entre 1470 y 1531. Se le relaciona siempre con Fernando de los Llanos, pintor que también pertenece al círculo valenciano. A los dos se les supone un viaje a Italia, donde entrarían en contacto con la pintura florentina del momento, sobre todo, con las innovaciones de Leonardo, aunque también es fundamental su relación con la obra de Correggio.

La influencia de la pintura de Leonardo en España se aprecia de forma muy especial en la obra de estas dos personalidades, pero ambos, más que la adopción de la visión y la filosofía leonardesca, lo que asumirán será un tipo de belleza dulce y suave, y la copia, casi literal, de algunas de su composiciones.


Natividad, de Hernando Yáñez

La obra de Yáñez está caracterizada por un espíritu sereno, una pulcritud en las composiciones y un acusado lirismo. De su época valenciana son La Resurrección del Museo de Bellas Artes de Valencia, La Piedad de la catedral de Valencia, Santa Ana, la Virgen y el Niño, y una Anunciación. Pero su obra más conocida, e indudablemente la de mayor calidad, es su Santa Catalina, conservada en el Museo del Prado de Madrid, una de las mejores muestras de pintura renacentista en España. La parte que se atribuye a Yáñez del retablo de la catedral de Valencia, realizado junto a Fernando de Llanos (hacia 1506), muestra la influencia de Leonardo.

En 1531 aparece trabajando en España, después de varios años de silencio documental. A este momento pertenecen La Virgen y El Niño con su familia, conservadas en el Museo del Prado. En estas obras mantiene su inspiración leonardesca y su arte íntimo y sencillo. La influencia de Leonardo es patente en la belleza agradable de la figura y en el sfumato del rostro de la misma, mientras que la influencia flamenca, siempre presente en la pintura española de este momento, se aprecia en el cuidado tratamiento de las telas, muy diferenciado del tratamiento que hace de las joyas.