Agustín Yáñez y Girona

(Barcelona, 1789-1857) Científico español. Después de estudiar gramática y filosofía en el Seminario Conciliar de Barcelona, inició en 1803 estudios de cosmografía y matemáticas. Poco después fue alumno brillante del Colegio de Cirugía de Barcelona, donde cursó física, botánica y química hasta que ésta última, a cargo de Juan Ametiler, fue suprimida. También asistió a las lecciones de química de Francisco Carbonell y Bravo en la cátedra creada por la Real Junta de Comercio de Barcelona, institución que contribuyó notablemente al renacer de la enseñanza.

Al iniciarse las luchas contra Napoleón, hubo de interrumpir sus estudios, y durante algún tiempo se dedicó a trabajar en la oficina de farmacia de su padre. En 1814, al restablecerse las cátedras que habían sido suprimidas, y estando todavía exiliado de Barcelona Francisco Carbonell, fue nombrado Yáñez para desempeñar interinamente una cátedra de química aplicada que regentó hasta 1816, fecha del regreso de Carbonell. Simultáneamente asistía a las lecciones de física de Pedro Vieta y a las de botánica de Juan Francisco Bahí.

En 1815, a los 26 años, sin ningún titulo oficial, pero con méritos reconocidos por sus profesores y demostrados en brillantes ejercicios públicos, fue admitido en la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona. Al mes de ingresar en esta corporación presentó una interesante Memoria sobre las propiedades químicas de las materias colorantes y su aplicación al arte de teñir, que fue la primera de una larga serie de trabajos sobre química aplicada, geología y mineralogía que fue presentando regularmente.

Al comenzar a funcionar el Colegio de Farmacia de San Victoriano de Barcelona, cuya inauguración se había retrasado a causa de la guerra, se graduó de bachiller en filosofía y farmacia en dicho Colegio. Para presentarse a las oposiciones a cátedras de farmacia convocadas por la Real Junta Superior Gubernativa de Farmacia, tuvo que graduarse apresuradamente de licenciado y doctor.

Para ello le fue necesario desplazarse a Madrid, donde acudió a algunas de las lecciones botánicas de Mariano Lagasca. Tras haber presentado brillantes ejercicios, fue nombrado catedrático de Historia Natural del Colegio de Farmacia de Barcelona en 1816. Desde entonces desplegó una intensa actividad tanto en su cátedra como en la Academia y en la política, y llegó a ser alcalde constitucional de Barcelona.

En 1820 publicó sus Lecciones de Historia Natural, primera obra didáctica elemental de su clase en España, que posteriormente reeditó con importantes adiciones al elevarse el nivel exigido a los alumnos para comenzar los estudios de farmacia. Al ser restablecida en Barcelona la Universidad, abolida desde el reinado de Felipe V, Agustín Yáñez ocupó la cátedra de mineralogía, en la que cesó después al ser nuevamente suspendida la Universidad por la reacción absolutista. Participó en la fundación de la Sociedad Económica de Amigos del País de Barcelona; fue secretario durante el año que duró su primera etapa y nuevamente al volver a constituirse la Sociedad en 1834.

De tendencias liberales, en 1823 fue desposeído de la cátedra en el Colegio de Farmacia y no volvió hasta 1830. Una vez repuesto en su cátedra, no dejó de participar en actividades públicas. Fue presidente de la Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona; escribió por encargo de la Academia los elogios fúnebres de Mariano La Gasca, Francisco Carbonell y Bravo y otros grandes hombres de su generación. Fue nombrado rector en comisión de la Universidad de Barcelona en 1856 y separado del rectorado por Real Orden en 1857, ante la protesta unánime de todos los profesores de aquella Universidad.