![]() |
|
El reinado de Yoshihito (que adoptó el nombre de Taisho o «gran rectitud») se limitó a consolidar y acentuar esos rasgos, fortaleciendo la Marina japonesa y la penetración comercial en los mercados internacionales. Japón intervino de parte de los aliados en la Primera Guerra Mundial (1914-18), lo cual le permitió, tras la victoria, obtener en calidad de mandato las posesiones alemanas del Pacífico (islas Carolinas, Marianas y Palaos y base de Tsingtao en China). Enseguida surgió la rivalidad con Gran Bretaña y los Estados Unidos por la hegemonía naval, militar y comercial en el Pacífico.
La Conferencia de Washington de 1921-22 solucionó temporalmente el conflicto en detrimento de las aspiraciones japonesas, al establecer un equilibrio entre las flotas respectivas, consolidar el statu quo en el Pacífico y la independencia de China, al tiempo que obligaba a Japón a abandonar su presencia militar en Siberia (que mantenía desde su victoria en 1905) y algunas de las posesiones conquistadas en China desde la guerra de 1895. Por entonces ya gobernaba el país -desde 1921- el príncipe Hirohito, por enfermedad del emperador, que moriría cinco años más tarde.
|