Marilyn Monroe

 
Retrato. Desde 1962, año en que Marilyn Monroe se quitó la vida con una sobredosis de Nembutal, han corrido ríos nostálgicos de tinta para llorar a la estrella vulnerable, a la diosa incomprendida, a la bella muchacha de los calendarios que flameará por siempre en la imaginación de las generaciones enfundada en un vestido rojo, cerca de las cataratas del Niágara, o con las faldas de un radiante vestido blanco alzadas por el viento hasta la pantorrilla en medio de cualquier noche imprevisible. Desde su aparición en filmes como La jungla de asfalto (The asphalt jungle), de John Huston, o Eva al desnudo (All about Eve), de Joseph L. Mankiewicz, ambas de 1950, fueron múltiples las mujeres que intentaron imitarla: la lista comienza con la actriz Kim Novak y se prolonga hasta la cantante italoestadounidense Madonna. En la imagen, una fotografía promocional para la película Niágara (1953) en la que se basaron los conocidos retratos que el artista Andy Warhol realizaría tras su muerte.