Isaac Newton

Fueron con seguridad los Principios matemáticos de la filosofía natural (Philosophiae naturalis principia mathematica, 1687) la obra más significativa de Newton: como sugiere su título, el científico británico aplicó exitosamente en ella las matemáticas al estudio de numerosos fenómenos naturales. En las páginas de este tratado, Newton enunció el principio de inercia, la proporcionalidad de las fuerzas y las aceleraciones y la igualdad de la acción y la reacción, para luego desarrollar la teoría de la gravitación universal y la ley inversa de los cuadrados. Con el mismo rigor matemático estudió los movimientos de los fluidos, calculó la precesión de los equinoccios y el aplastamiento del globo terráqueo y estableció la órbita de los cometas. Es posible afirmar que los Principios fijaron los métodos y sentaron las bases de la ciencia moderna, y perfilaron un principio de organización del universo que permaneció prácticamente inalterado hasta las teorías de Albert Einstein. El siguiente vídeo expone de modo didáctico su célebre ley de la gravitación universal.

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