Biografias y Vidas
Inicio
Buscador
Índices
Monografías
Reportajes

Felipe Calderón

(Felipe de Jesús Calderón Hinojosa; Morelia, Michoacán, 1962) Político mexicano del Partido de Acción Nacional (PAN), presidente de México entre 2006 y 2012. Nacido en el seno de una familia sencilla, Felipe Calderón realizó sus primeros estudios en el Instituto Valladolid de Morelia, su ciudad natal, y en 1987 se licenció como abogado por la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de México. Tras cursar una maestría en Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), entre 1999 y 2000 asistió a una segunda maestría en Administración Pública (MPA) por la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, Estados Unidos.


Felipe Calderón

La vida política de Calderón se inició tempranamente, ya que, según sus palabras, comenzó "de niño, repartiendo volantes y pintando bardas" para el Partido de Acción Nacional (PAN). A esa agrupación política había llegado de la mano de su padre, Luis Calderón Vega, un activo militante (además de historiador) que años después, en 1981, resolvería abandonar las filas del PAN por considerar que se había convertido en un "partido de la clase empresarial", si bien en ese momento era diputado federal.

La renuncia de Luis no fue seguida por su hijo Felipe, quien, muy al contrario, se lanzó a una meteórica carrera dentro de las filas panistas. A partir de 1987 fue secretario nacional juvenil, y luego secretario de estudios del Comité Ejecutivo Nacional; entre 1988 y 1991 fue representante a la Asamblea del Distrito Federal, en la que ocupó la vicepresidencia de la Comisión de Régimen Interno; entre 1991 y 1994 fue diputado federal y secretario de la Comisión de Comercio durante la discusión y la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

En 1993 Felipe Calderón se casó con Margarita Zavala, abogada y militante del PAN; actualmente la pareja tiene tres hijos. Ese mismo año, poco antes de concluir su período como legislador, fue electo secretario general del partido, y en 1995 se postuló como candidato a gobernador para su estado natal (Michoacán), si bien no resultó elegido. Uno de los desafíos mayores dentro de la carrera partidaria le llegó en 1996, cuando con sólo 34 años de edad fue elegido presidente nacional del PAN, cargo que desempeñó hasta 1999. También en el ámbito de la política internacional obtuvo reconocimientos en plena juventud: en 1997 se convirtió en miembro del Grupo Líderes Mundiales del Futuro (del Foro Económico Mundial), y en 1998 en vicepresidente de la Internacional Demócrata Cristiana.

En el año 2000 Calderón volvió al ruedo parlamentario y ocupó nuevamente un escaño en la Cámara de Diputados; en esa ocasión se desempeñó como coordinador de la bancada de su partido durante la 58 Legislatura, cargo que abandonó en 2003 para pasar a cumplir funciones en la Administración Pública como director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras). Su colaboración más directa con el presidente Vicente Fox tuvo lugar a partir de septiembre de 2003, cuando fue incorporado al gabinete ministerial para el cargo de secretario de Energía; pero sus aspiraciones presidenciales le generaron fricciones con el mandatario y lo obligaron a renunciar en mayo de 2004, después de que Fox le reprochara haber lanzado su precandidatura en un acto en Guadalajara.

La campaña electoral para las presidenciales de 2006, que debían proporcionar el nombre del sucesor de Vicente Fox, fue de las más intensas que vivió el país en las últimas décadas. La figura del ex regente del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador (AMLO, como se lo conoce popularmente), miembro del PRD y candidato de la alianza Por el Bien de Todos, apareció desde el comienzo como una amenaza para el oficialismo, ya que logró mantenerse en la cúspide de las encuestas defendiendo el lema "Por el bien de todos, primero los pobres". El otro candidato con amplias posibilidades de conquistar la victoria era el propio Felipe Calderón, quien había logrado imponerse en las consultas internas del PAN al preferido por el propio Fox, Santiago Creel.

La jornada electoral del 2 de julio se caracterizó por una participación masiva y por algunas situaciones de tensión entre la ciudadanía relacionadas con la escasez de boletas. Tras llevarse a cabo la contabilización de los votos, que mostró gran paralelismo en el número de boletas a favor de ambos candidatos, el día 6 el Instituto Federal Electoral declaró vencedor a Felipe Calderón por una mínima diferencia de votos. De inmediato, López Obrador manifestó que impugnaría los resultados de las elecciones por considerarlas fraudulentas y que exigiría el recuento manual de los votos; por otro lado, al tiempo que se iniciaba el proceso formal de reclamo ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), López Obrador llamó a una gran movilización para reclamar la transparencia del proceso electoral. El litigio quedó dirimido dos meses después, cuando el 5 de septiembre el TEPJF se pronunció a favor de Calderón, quien consiguió 14.916.927 votos, mientras López Obrador obtuvo 14.683.096. De este modo, el candidato del PAN se convirtió en presidente electo por una diferencia de 233.831 votos, lo que representaba el 0.56 por ciento del total de los sufragios.

El comienzo de su sexenio se caracterizó por los operativos contra el narcotráfico en Guerrero, Michoacán, Baja California, Nuevo León y Tamaulipas, así como la decisión de extraditar a los principales capos detenidos, que influían en el reacomodo de los cárteles de la droga. Calderón convirtió el despliegue de fuerzas policiales en su tarjeta de presentación, ya que con esto interpretaba las urgencias de Washington y la urgencia de detener la violencia frente a la parálisis que caracterizó al gobierno foxista en este terreno.

El alza de los precios del petróleo favoreció en 2007 el crecimiento económico mexicano y deparó un fuerte incremento de los ingresos del Estado, lo cual permitió la ampliación presupuestaria de las políticas públicas de salud (nuevo seguro universal para los recién nacidos y reimplementación de las caravanas de salud). Sin embargo, no pudo frenarse la inflación (superior al 4% según cifras oficiales), que adquirió dimensiones de protesta social al afectar directamente al precio de la tortilla, encarecido tanto por la especulación privada como por el desvío de importantes cantidades de la cosecha de maíz a la fabricación de biocombustibles. La mediación gubernamental ante productores y fabricantes logró la firma del Pacto de estabilización de la tortilla (enero de 2007), cuyo precio máximo quedó fijado en 8.5 pesos.

Para estimular la tendencia económica expansionista, el presidente Calderón impulsó la reforma del sistema de pensiones de los trabajadores de Estado (marzo) y una reforma fiscal (septiembre) que consiguió la aprobación de un Congreso dominado por los partidos de oposición. En la misma línea se aprobó una reforma electoral tendente a la reducción de los fondos públicos dedicados a la financiación de las elecciones. En el plano internacional destacó la recomposición de las relaciones diplomáticas con Cuba y Venezuela, y la firme oposición a la construcción del muro fronterizo al que recurrió la administración de Estados Unidos como medida preventiva contra la inmigración ilegal procedente de México.

A partir de 2008 el presidente Calderón debió arrostrar las consecuencias de la crisis financiera internacional, que le impuso desafíos no contemplados por el partido gobernante y que a mediados de 2009 llevó al país a su mayor caída económica en siete décadas. El descenso de las exportaciones petroleras y de manufacturas, sumado a la epidemia de gripe A (H1N1), que afectó considerablemente al comercio y el turismo, provocaron una caída del 10.3 por ciento del PIB mexicano en el primer semestre de 2009. Entre otras causas, esta situación se debía a la estrecha dependencia de México respecto de la economía de Estados Unidos, adonde se destina el 80 por ciento de las exportaciones mexicanas.

En abril de 2009 México se convirtió en el primer país beneficiario de la línea de créditos diseñada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para ayudar a las economías mundiales afectadas por la crisis global, al recibir una partida de 47 millones de dólares. En el mes de septiembre, el presidente Calderón tomó la decisión de suprimir los ministerios de Turismo, Reforma Agraria y de la Función Pública, como medida de reducción de los gastos estatales de 2010, año para el cual se prevé un crecimiento de la economía del 3 por ciento.

En el marco de los festejos del bicentenario de la independencia de México, celebrado durante 2010, el gobierno emprendió una magnífica obra de ingeniería que dio como resultado el Puente Baluarte Bicentenario, un viaducto elevado a más de cuatrocientos metros de altura sobre el río Baluarte, que salva la quebrada Espinazo del Diablo, en la cordillera de Sierra Madre Occidental. El puente, inaugurado oficialmente en enero de 2012, forma parte de la autopista entre Mazatlán y Durango, que constituye la mayor inversión en infraestructuras realizada durante la gestión de Calderón.

En junio del mismo año, México se sumó a la creación de la Alianza del Pacífico, un nuevo bloque regional integrado además por Colombia, Perú y Chile, que tiene como principal objetivo profundizar los lazos comerciales entre sus miembros, y los de todo el bloque con los países del Pacífico asiático. Finalizado el mandato de Calderón, los comicios de 2012 convirtieron a Enrique Peña Nieto, del PRI, en su sucesor en la presidencia de México; con este resultado el Partido Revolucionario Institucional recuperaba de nuevo el poder tras un paréntesis de doce años, mientras que el partido de Calderón, el PAN, vio cómo su candidata, Josefina Vázquez Mota, quedaba relegada a un discreto tercer lugar.

Inicio   Buscador   Índice alfabético   Recomendar sitio   Añadir a favoritos