Raymond Chandler

(Raymond Thornton Chandler; Chicago, 1888 - La Jolla, 1959) Escritor de novelas policíacas norteamericano. Creador del popular detective privado Philip Marlowe y artífice fundamental de la llamada novela negra, revolucionó la típica trama de intriga y misterio de la literatura policíaca reflejando la dureza de la vida urbana y la corrupción social.


Raymond Chandler

Marchó a los ocho años a Inglaterra con su madre y estudió el Dulwich College. Se dedicó durante un tiempo al periodismo y en 1912 se fue a California, donde, después de la guerra, se dedicó a negocios relacionados con las compañías petroleras. A partir de los cuarenta y cuatro años se dedicó a la literatura, publicando relatos en la revista Black Mask.

Raymond Chandler contribuyó de modo determinante a la renovación del género policial, sobre el que escribió también famosos ensayos como El simple arte de matar (1944), y creó un personaje y un estilo. El héroe de sus novelas es el investigador privado Philip Marlowe, protagonista y narrador de las historias, idealista romántico bajo la apariencia cínica, que lucha contra una sociedad corrompida siguiendo un código ético personal y métodos no siempre ortodoxos.

Sus obras reflejan la corrupción como el mecanismo central que afecta a los seres y sus relaciones sustentadas en el poder del dinero. Su estilo narrativo puede ser descrito como de un realismo sarcástico y sobre todo escéptico: una prosa que narra con rapidez, exactitud y sutileza sus ambientes, personajes y sucesos, a veces matizada por observaciones y frases de humor cínico que lo caracterizaron. La escritura precisa y refinada resulta de la feliz fusión de lenguaje literario y formas coloquiales, de metáforas coloridas y de slang americano crudo y vigoroso.

Chandler defendía en su prosa la elegancia, la literatura ante todo, a diferencia de la mayoría de autores de novela negra, que practicaban una prosa torpe alejándose de las exigencias de escritura. Junto con D. Hammett, Raymond Chandler es el fundador de la novela detectivesca moderna de corte duro, que lleva las tramas criminales a la calle, a la sociedad, y amplifica los móviles del crimen a factores sociales y a psicologías complejas.

Sin embargo, más que en los argumentos, la fuerza narrativa de Chandler se expresa en la elaboración artística de las novelas más logradas como El sueño eterno (The Big Sleep, 1939), Adiós muñeca (1940), La ventana siniestra (1942), El largo adiós (1953). Otras obras menores son La dama del lago (1943), La hermana pequeña (1949) y Playback (1958). Todas sus novelas han sido llevadas con éxito a la pantalla, comenzando por la memorable El sueño eterno.