Deng Xiaoping

(Teng Hsiao-P'ing o Deng Xixian) Dirigente político de la República Popular China (Xiexing, Sichuán, 1904 - Pekín, 1997). Hijo de un terrateniente, Deng recibió una educación moderna, que completó con estancias en París y Moscú.


Deng Xiaoping

Tras afiliarse al Partido Comunista en 1924, colaboró en varias misiones políticas y militares durante la guerra civil en el Sur (1930-34) hasta que los comunistas hubieron de huir, derrotados por Chang Kai-shek. Participó en la Larga Marcha hasta el establecimiento de una nueva base comunista en Yenan (1934-36); entretanto, se alineó con las tesis que defendía Mao Zedong dentro del Partido, lo cual le proyectó a la cabeza del movimiento cuando Mao se hizo con el control en 1935.

Durante la guerra contra los japoneses (1937-45), Deng actuó como comisario político en el ejército, estableciendo estrechas relaciones con los jefes militares, que se revelarían decisivas para impulsar su carrera posterior. En 1945 entró en el Comité Central del Partido Comunista, en 1954 ascendió a la vicepresidencia del Gobierno y en 1955 se convirtió en secretario general del Partido y miembro del Politburó.

Deng se distinguió pronto como un líder moderado y pragmático, frente al radicalismo auspiciado por Mao en los años del «Gran Salto Adelante» (1958-61); contra el dogmatismo ideológico maoísta lanzó su famosa sentencia de «gato negro o gato blanco, poco importa si caza ratones». En 1962-65 tuvo que dedicarse a reparar los estragos económicos causados por los excesos del presidente, de manera que la «Revolución Cultural» iniciada en 1966 le tomó como uno de sus principales objetivos: acusado de practicar políticas capitalistas y burguesas, fue destituido de sus cargos, obligado a hacer autocrítica de sus «errores» (1967) y enviado a trabajar como obrero en una fábrica (1970).

El posterior enfrentamiento por el poder entre la «Banda de los Cuatro» (que, encabezada por la mujer de Mao, pretendía continuar la «Revolución Cultural») y los aperturistas (encabezados por el primer ministro Chu En-Lai) llevó a éstos a rehabilitar a Deng, haciéndole de nuevo miembro del Comité Central y viceprimer ministro (1973). Pero al morir tanto Mao como Chu en 1976, Deng hubo de hacer frente, apoyado por movilizaciones populares, al ataque de la «Banda de los Cuatro» y la vieja guardia maoísta.

Aliado con Hua Guofeng, Deng se impuso en esa lucha por el poder y se convirtió en el nuevo «hombre fuerte» de China (1977). Tras eliminar del aparato del Estado a los continuistas, inició una audaz política de reformas bajo el lema de las «cuatro modernizaciones» (agrícola, industrial, científico-técnica y de defensa). Liberalizó la economía china abriendo espacios para la iniciativa privada y para la inversión extranjera; esto le obligó a mejorar sus relaciones con los países occidentales, haciendo concesiones en materia de política exterior y de respeto de los derechos humanos; todo ello aceleró el crecimiento económico, mejoró el nivel de vida e hizo aparecer una nueva clase empresarial.

Pero su aperturismo no se extendió al terreno político, manteniendo la dictadura del partido único, la restricción de las libertades y la represión de los disidentes; una movilización estudiantil reclamando la democratización del régimen se saldó en 1990 con una sangrienta represión (la matanza de Tiananmen). Para esa fecha el anciano Deng había abandonado ya todos sus cargos políticos, obligando a retirarse al mismo tiempo a los demás dirigentes de su generación y situando en los puestos clave a un grupo de hombres de su confianza; pero, desde su retiro, siguió controlando la política china hasta su muerte.