Estrabón

(Amaseia, c. 64 a.J.C - ?, entre 21-25 d.J.C) Geógrafo e historiador griego. De origen aristocrático (descendía de una noble familia cretense), viajó extensamente por Asia Menor, Egipto, Italia y Grecia. Su gran obra histórica se ha perdido y sólo se conservan, con ciertas lagunas, los diecisiete libros de su Geografía, que abarcaba todo el mundo conocido hasta entonces. En los dos primeros discute con sus antecesores sobre los elementos matemáticos de la geografía. Vertida en un estilo llano, la parte informativa sobre Europa, Asia y África no está basada sólo en sus numerosos viajes, sino también en las fuentes que le sirvieron para su redacción, especialmente Eratóstenes. Esta monumental obra, provista de indicaciones históricas y de variadas descripciones, refleja la nueva realidad política que había establecido el imperio de Augusto tanto en su concepción universalista como en su valoración positiva de la obra de romanización de los pueblos que habían quedado al margen de la civilización griega.


Estrabón

Inciertos e incompletos resultan los datos de la biografía de Estrabón. Casi nada sabemos de su padre; en cuanto a la madre, pertenecía a una noble familia griega relacionada por vínculos de amistad con la dinastía local de los Mitrídates. Después de su traslado a Roma, ocurrido, según parece, en torno al año 44 a. de C., inició estudios en Nisa, en la escuela del gramático Aristodemo, y los perfeccionó bajo la guía del filósofo Senarco y del gramático Tiranión, a cuyas orientaciones peripatéticas añadió, por su cuenta, numerosos rasgos de estoicismo. Fue, en resumen, un ecléctico, como tantos contemporáneos suyos.

Abandonada Roma, empezó una serie de viajes por Italia, el Egeo y Egipto, cuyo orden no está exactamente precisado; tenemos noticias de una estancia suya en este último país junto con el prefecto Elio Galo y de una visita al alto valle del Nilo llevada a cabo el año 25 o el 24 a. de C. No se sabe con certeza cuándo regresó a Roma (se cree que entre el 20 y el 10 a. de C.) ni dónde pasó el último período de su existencia.

Inició sus actividades literarias con una extensa obra, Memorias históricas, de la cual sólo han llegado hasta nosotros algunos fragmentos; en los cuarenta y siete libros de la misma continuaba las historias de Polibio hasta la muerte de César. El vínculo ideal entre este primer tratado y el no menos extenso titulado Geografía (compuesto por el autor durante los años de la madurez y la ancianidad, cuando ya era una plena realidad el imperio de Augusto) está integrado por el programa común que induce al escritor a seguir en las últimas fases de su desarrollo y a representar en el plano universal la fusión armónica de todo el mundo conocido bajo la égida de la "pax romana". En la Geografía, sin embargo, no siempre resulta evidente la finalidad política, a causa de la abundancia de citas literarias, detalles eruditos e informaciones arqueológicas. Por lo demás, Estrabón no olvida nunca su origen griego, y experimenta continuamente la atracción de la gran cultura helenística.

Los diecisiete libros de la Geografía de Estrabón constituyen el más vasto y apreciado estudio geográfico que la antigüedad griega nos ha dejado. Obra de proporciones gigantescas, según la define el mismo autor, se desarrolla de acuerdo con la trama esencial de un grandioso periplo mediterráneo, llevado a cabo a lo largo de todas las costas del "Mare Nostrum" e iniciado en el litoral ibérico de las Columnas de Hércules. Las características del texto son equivalentes a las del escritor: el armónico equilibrio entre las distintas partes, el amor a la verdad y la tendencia constante a relacionar con el esplendor de épocas anteriores cuanto podía contemplarse en sus tiempos.


Mapa del mundo según la descripción de Estrabón

Discípulo de la escuela de Polibio, Estrabón declara querer dejar a un lado los problemas de carácter meramente técnico y describir el estado actual de la tierra habitada, de manera que su obra resulte útil para los hombres políticos. Después de los dos primeros libros, que constituyen una introducción general a la obra, y que tratan de cuestiones de geometría, de astronomía, de matemáticas y de historia de la geografía, ciencias que declara necesarias para el geógrafo, sigue desde el libro III al X la descripción de Europa, y más particularmente de España, de la Galia, de Britania, de Italia, de Germanía, de Escitia, de la Península Balcánica, de Grecia y de las islas del Egeo; del libro X al XVI describe Asia, esto es, el Tánais, Mesopotamia, el Irán septentrional, el Asia Menor, la India, el Irán meridional, Persia, Asiria, Babilonia, Siria, Palestina y Arabia; el libro XVII está dedicado a África, y describe Egipto y toda el África septentrional.

La obra, sobre cuya fecha y lugar de composición se ha discutido mucho, debió de estar, en su mayor parte, ya terminada alrededor del año 7 d. de C., pero contiene referencias a acontecimientos ocurridos hasta el 18 d. de C. y probablemente no fue del todo revisada. Es muy diversa en sus varias partes, según el autor haya visitado o no los lugares que describe, y también según las fuentes, muy numerosas y diversas, en las que bebe abundantemente, siempre citándolas, cosa rara entre los antiguos, y, en algunos casos, transcribiéndolas casi literalmente. Las descripciones de Iberia, tomadas de Posidonio, o de Egipto, visitado por Estrabón, son con mucho superiores a las de Germania, la India o Libia.

Sus fuentes principales son Posidonio, Apamea y Polibio, a quien sigue en toda la obra y en particular en la parte referente a España; los geógrafos Eratóstenes, Artemidoro y Apolodoro de Atenas, del cual toma muchos elementos para la descripción de Grecia; Demetrio de Escepsis para el Asia Menor; Apolodoro de Artemita para Asiria; Megástenes, Aristóbulo y Nearco para la India, y otros muchos griegos, con preferencia a los romanos. Estrabón comparte con Polibio el desprecio por los logógrafos y hasta por Herodoto, y acepta en cambio la idea estoica de la infalibilidad de Homero en todos los campos: de acuerdo con ello, dedica larguísimas y minuciosas descripciones a los lugares citados por Homero, y se ocupa de regiones históricamente menos importantes (como por ejemplo Tesalia y Beocia) con mayor amplitud que de Ática.

En conjunto, aunque afirme repetidamente tener propósitos sobre todo prácticos, Estrabón compuso una obra de carácter literario y a veces histórico y arqueológico, puesto que a menudo se lanza a largas digresiones étnicas (por ejemplo, sobre el origen de los pueblos del Asia Menor), mitológicas (como la referente a los Curetos, X, 462, 63), e históricas. En cuanto a la lengua y al estilo, es algo desigual porque hasta en esto se deja influir por sus fuentes; sigue, sin embargo, generalmente a Polibio, y escribe el griego común en un estilo sencillo, casi totalmente privado de ornamentos retóricos. Gozó de mucha fama hasta la época bizantina, porque los antiguos disponían de obras científicamente más exactas, como las de Artemidoro y de Posidonio, pero es hoy fuente importantísima no sólo para el conocimiento de la geografía antigua, sino para todo género de estudios acerca de la antigüedad clásica.