Juan Manuel Fangio

(Balcarce, Argentina, 1911 - Buenos Aires, 1995) Corredor automovilístico argentino. Hijo de emigrantes italianos y de humilde origen, empezó a competir en 1938. Su población natal le subvencionó un Chevrolet de Turismo Carretera con el que ganó «los 1.000» de Argentina de 1939 y el Gran Premio Internacional del Norte de 1940 (una prueba de 9.445 kilómetros disputada en 13 etapas, con el itinerario Buenos Aires - Lima - Buenos Aires), victoria que lo lanzó al estrellato nacional.


Juan Manuel Fangio

Las Temporadas Argentinas de 1948-1949 lo dieron a conocer internacionalmente, y esa misma temporada, financiado por el Automóvil Club Argentino, acudió a Europa y triunfó en San Remo, Pau, Perpiñán y Marsella, con Maserati, y en Monza, al volante de un Ferrari. Incluido por Alfa Romeo en su equipo, fue subcampeón mundial en 1950 y campeón en 1951.

Víctima de un grave accidente en Monza en 1952, estuvo dos temporadas alejado de los autódromos; una vez recuperado, se proclamó campeón del mundo en 1954 (Maserati y Mercedes), 1955 (Mercedes), 1956 (Lancia-Ferrari) y 1957 (Maserati), año en que obtuvo la que tal vez haya sido su más legendaria victoria (y la última) en el Gran Premio de Alemania, a los cuarenta y seis años de edad. Se retiró de la competición en 1958.

En el momento de su retirada, Juan Manuel Fangio era el único piloto que había conseguido cinco títulos mundiales y el campeón del mundo que había ganado el título a edad más avanzada. Disputó 51 Grandes Premios puntuables, de los que ganó 24; tomó la salida en la primera línea de la parrilla en 29 carreras y puntuó consecutivamente en 21 ocasiones, cifras y porcentajes que estaban muy por encima de los obtenidos por todos los rivales de su tiempo y por los pilotos de épocas siguientes, por lo que está considerado como uno de los corredores automovilistas más destacados del siglo XX.

Desde su retirada de los circuitos y hasta poco antes de su fallecimiento, siguió relacionado con el deporte del motor, admirado y aplaudido incluso por las nuevas generaciones de aficionados que no le habían visto correr.