Faruk I

Rey de Egipto (El Cairo, 1920 - Roma, 1965). Era hijo de Fuad I, a quien sucedió en 1936. Su reinado estuvo marcado por la hegemonía del partido Wafd, de inspiración nacionalista, que impuso recortes en los privilegios que el Reino Unido mantenía en Egipto como antigua potencia colonial. Pero su política quedó interrumpida por la Segunda Guerra Mundial (1939-45), que convirtió a Egipto en campo de batalla de británicos y alemanes. Al acabar la guerra, Faruk fue uno de los principales promotores de la Liga Árabe. Dicha organización declaró la guerra en 1948 al naciente Estado de Israel; pero, a pesar de la desproporción de los ejércitos contendientes, Israel se impuso y Egipto hubo de aceptar la existencia de un Estado judío en su frontera oriental (que no reconoció más que como una línea de alto el fuego). El desprestigio de la Monarquía, la corrupción y el resentimiento contra las potencias occidentales alimentaron un periodo de agitación social impulsada por la Hermandad Musulmana. La oposición nacionalista culminó en 1952, con un golpe de Estado encabezado por Nasser y Naguib, que derrocó al rey y le hizo abdicar en su hijo de meses, Fuad II. Un año después se proclamaba la República y Faruk partía al exilio.