Juliana de Holanda

(Juliana Luisa Emma María Guillermina; La Haya, 1909 - 2004) Reina de Holanda (1948-80). Hija única de la reina de Holanda Guillermina y de Enrique, duque de Mecklemburgo-Schwerin, cursó estudios de derecho en la prestigiosa Universidad de Leiden (1927-1931). En el año 1931 ayudó a crear el Comité de Crisis Nacional, institución creada para fomentar medidas económicas e impulsar iniciativas empresariales e industriales tendentes a paliar la crisis económica por la que estaba pasando el país.


Juliana de Holanda y Bernardo de Lippe-Biesterfeld

En el año 1937 contrajo matrimonio con el príncipe Bernardo de Lippe-Biesterfeld, de cuya unión nacieron cuatro hijas: Beatriz (futura reina de Holanda), Irene, Margriet y Marijke. Durante el transcurso de la II Guerra Mundial, el país fue invadido por las tropas de Hitler, hecho que obligó a la familia real a refugiarse en Ottawa (Canadá) hasta el año 1944, cuando su esposo entró a formar parte del gobierno en el exilio que la reina Guillermina había formado en Londres.

Después de acabada la guerra y tras retornar a Holanda en el año 1945, Juliana gobernó como princesa regente debido a la enfermedad de su madre, desde el 14 de octubre hasta el 1 de diciembre del año 1947. Repitió la misma labor desde mayo hasta agosto del año siguiente. El 2 de septiembre de 1948, la reina Guillermina abdicó a favor de su hija, que fue coronada como reina de Holanda el 6 de septiembre del mismo año.

Durante todo su reinado, la reina Juliana mantuvo en alza la devoción que sintieron por ella sus súbditos, lo que no impidió que se viese envuelta en momentos especiales de crisis, como la controversia surgida en el gobierno tras los matrimonios de dos de sus hijas, las princesas Irene (1964) y Beatriz (1966), con Carlos Hugo de Borbón y Parma y con un diplomático alemán, Claus Von Amberg, respectivamente. Preocupó especialmente este último matrimonio, puesto que la princesa Beatriz era la heredera al trono de Holanda, y el pueblo holandés aún mantenía viva en la memoria la invasión de su país por las tropas alemanas durante la II Guerra Mundial.

Otro escándalo al que tuvo que hacer frente la reina fue el de la implicación directa de su marido en la aceptación de una enorme suma de dinero entregado por la empresa americana Lockheed Aircraft Corporation, en el año 1976. No obstante, la reina Juliana supo mantenerse al margen de tales escándalos, que incluso reforzaron más aún su posición y el respeto de sus súbditos, debido a su exquisito y modélico comportamiento. Finalmente, como hiciera su madre anteriormente, la reina Juliana abdicó a favor de su hija Beatriz el 30 de abril de 1980.