Israel López "Cachao"

(La Habana, 1918 - Miami, 2008) Músico y compositor cubano. Considerado el creador del mambo, fue uno de los principales representantes de la fusión de la música popular cubana y el jazz. Tras abandonar Cuba en 1962 y continuar su carrera en Nueva York, Las Vegas y Miami, el actor Andy García relanzó su carrera en la década de 1990 con la realización de un documental y la grabación de un disco doble que ganó un premio Grammy.

La pasión de su familia por la música marcó la vida de Israel López desde muy pequeño. A los ocho años ya componía piezas musicales en los grupos infantiles en los que tocaba diferentes instrumentos, aunque pronto se decantó por el contrabajo, debido a la influencia de su abuelo Aurelio López Cachao, del que heredaría su sobrenombre musical, y de su padre. En esos años simultaneó los estudios de música clásica en el conservatorio con trabajos como el de interpretar el acompañamiento musical de las películas mudas que se proyectaban en los cines cubanos, actividad que desarrolló conjuntamente con el también niño Ignacio Villa, que años más tarde sería conocido con el apodo de Bola de Nieve.


Israel López "Cachao"

A los trece años entró como bajista en la Orquesta Filarmónica de La Habana, en la que permaneció entre las décadas de 1930 y 1960, un período en el que tocó bajo la batuta de directores invitados del prestigio de Herbert von Karajan e Igor Stravinski. Durante ese tiempo, Cachao simultaneó la actividad musical clásica con su verdadera pasión, la música popular cubana, actuando en las numerosas orquestas de los night clubs de La Habana. Entre 1937 y 1949 formó parte de la banda Arcaño y sus Maravillas. En esa época, junto a su hermano Orestes, compuso centenares de canciones que, sobre las bases tradicionales de la música cubana, buscaban nuevas formas y estilos.

En 1937, los hermanos López compusieron Mambo, una pieza que daría nombre a un nuevo estilo musical cubano. Se trataba de una variación mucho más rápida del danzón, un tipo de música cubana de estilo elegante y pausado que invitaba al baile lento. La propuesta de Cachao y de su hermano Orestes no fue entendida al principio por el público, que no vio la manera de bailar aquellos ritmos tan acelerados. Tuvo que ser Dámaso Pérez Prado quien popularizara el género a finales de la década de 1940, cuando lo hizo más lento.

Creador y buscador incansable de nuevas tendencias, Cachao continuó en la década de 1950 con su actividad musical, que derivó hacia el jazz y los ritmos africanos. De esta fusión y de las sesiones nocturnas que hacía con los músicos cubanos en un estudio, donde realizó innumerables grabaciones, surgieron las conocidas “descargas”, improvisaciones al estilo de las jam sessions, en las que se fusionaban los sones cubanos con la música negra.

Las descargas y el mambo serían el principal legado artístico de Cachao, que tendría una gran influencia en la aparición de la salsa, con la que la música cubana lideraría años después la expansión de la música latina. La influencia del músico cubano llegó también a Estados Unidos, país al que Cachao llegó después de abandonar Cuba en 1962, y tras una corta estancia en España, donde tocó en locales de Madrid como La Riviera. La primera etapa estadounidense del músico transcurrió en Nueva York. En el mítico club Palladium tocó en orquestas de figuras de las bandas latinas del momento como Tito Puente, Eddie Palmieri y Tito Rodríguez. El estilo de Cachao, con su inseparable contrabajo, se decantó por el latin jazz en detrimento de la pujante salsa, y su influencia llegó a los músicos negros estadounidenses de jazz, rhythm and blues, soul y funk.

En la década de 1970 Cachao se trasladó a Las Vegas, donde continuó tocando en bandas latinas, esta vez en los mejores hoteles de la capital de los casinos. Su adicción al juego, que le hizo perder grandes cantidades de dinero, y la presión de su mujer, Ester Buenaventura López, le llevaron a vivir a Miami, donde en la década de 1980 su popularidad bajó a tales extremos que vivió semirretirado de la música profesional, sobreviviendo gracias a sus actuaciones en clubs menores, bodas y otras fiestas particulares. De personalidad alegre, pero sin ningún afán de protagonismo (nunca se atribuyó la creación del mambo o de las descargas), Cachao prefirió siempre tocar en orquestas de otras figuras que ser el artista principal. En realidad, entre 1970 y 1990 sólo grabó tres discos como solista.

En 1993, cuando vivía completamente alejado del show business, el actor estadounidense de origen cubano Andy García relanzó su carrera con la realización de un documental sobre su figura y su música: Cachao… como su ritmo no hay dos. El trabajo recogía buena parte de las grabaciones organizadas por el propio Andy García que, tres años antes, Cachao había realizado en Miami con otros músicos cubanos, al estilo de las descargas o jam sessions. Aquellas grabaciones se convirtieron en un trabajo doble, Master Sessions, cuyo primer volumen ganó el premio Grammy en 1994. Para entonces, la recuperación de la figura de Cachao era total, y su colaboración con Gloria Estefan resultó decisiva en el éxito del disco Mi tierra de la cantante cubana, del que se vendieron millones de ejemplares en todo el mundo.


Cachao en concierto

El auge de la música latina coincidió con el resurgir de la carrera de Cachao, que en las décadas de 1990 y 2000 disfrutó de un gran reconocimiento internacional, con giras y actuaciones por todo el mundo y numerosos premios y distinciones. Su música apareció en bandas sonoras de películas, en anuncios publicitarios e incluso en un videojuego, y se escuchó en escenarios tan prestigiosos como el Lincoln Center y el Carnegie Hall de Nueva York, donde Cachao actuó en 2006. El músico cubano alternó grabaciones propias, como la del disco Cuba linda, producido por Andy García en 2000, con colaboraciones con otros artistas, como Bebo Valdés y Carlos Patato Valdés, formando parte del Bebo Valdés Trío, cuyo disco El arte del sabor ganó un Grammy en 2002. Cachao se llevó otro Grammy en 2004 por su trabajo ¡Ahora sí!, nuevamente impulsado por Andy García, y en 2007 colaboró en el disco 90 millas de Gloria Stefan, en la que sería su última grabación.

El 22 de marzo de 2008, como consecuencia de una insuficiencia renal, murió en un hospital de la localidad de Coral Gables, cerca de Miami. Tenía ochenta y nueve años de edad. La cantante Gloria Stefan y su esposo, el productor musical Emilio Stefan, se encargaron de organizar su funeral en Miami, que se convirtió en un homenaje a la figura de Cachao, un músico que pasó más de ochenta años subido a los escenarios y que vivió la gloria de la popularidad al final de su carrera, como muestran el doctorado de la Universidad de Berkeley (California) o la estrella que se le concedió en Paseo de la Fama de Hollywood. Su muerte coincidió con la aparición ese mismo año de un nuevo documental sobre su vida y obra, titulado Cachao: uno más, producido otra vez por Andy García.

Cachao abandonó Cuba en 1962 y nunca volvió a su país, por lo que su figura nunca tuvo en la isla el mismo reconocimiento que en Estados Unidos o en Europa. La tradición de su música continúa viva en la figura de su sobrino Cachaíto López, miembro del grupo Buenavista Social Club, uno de los principales referentes de la música cubana en la última década.