Tito Puente

(Ernesto Antonio Puente; Nueva York, 1923 - 2000) Compositor y percusionista estadounidense de origen puertorriqueño. Tras recibir una excelente formación musical, inició su carrera con incursiones en el mambo que lo llevarían a convertirse en una de las grandes figuras del género, y desarrolló una espléndida fusión de jazz y ritmos antillanos que tendría gran influencia en la configuración y el posterior éxito de la salsa. A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, el Rey de los Timbales, así llamado por sus vigorosas interpretaciones con este instrumento, desplegó una incesante y prolífica actividad como compositor e intérprete (cerca de doscientos álbumes componen su discografía) y acabó mereciendo asimismo el título de Rey de la Música Latina por su ingente papel en la difusión de los géneros musicales latinoamericanos en Estados Unidos y por todo el mundo.


Tito Puente

Hasta los diez años de edad, el pequeño Tito sólo ambicionaba ser bailarín profesional, pero tras lesionarse un tobillo mientras montaba en bicicleta, su vocación dio un giro radical; se decidió a estudiar composición musical y empezó a tocar con bandas locales, y muy pronto su familia y amigos vieron en él un niño prodigio. Su primera actuación tuvo lugar a temprana edad con la banda de Los Happy Boys en el Hotel Park Place, y poco después, ya en la adolescencia, se unió a Noro Morales y la Orquesta Machito.

Tras el paréntesis que supuso la Segunda Guerra Mundial, que pasó en la marina, retomó su carrera musical. Se matriculó en la Escuela Juilliard para estudiar dirección de orquesta, orquestación y teoría musical, materias éstas en las que se graduó con las mejores calificaciones en 1947, a la edad de veinticuatro años. Por aquel entonces conoció a Charlie Spivak, a través del cual Tito Puente comenzó a interesarse por la composición para big band.

Durante su estancia en la Escuela Juilliard, Tito Puente tocó con José Curbelo, con Pupi Campo y con Fernando Álvarez y su Grupo Copacabana. En 1948 formó su propia banda, los Picadilly Boys, pronto conocida como la Orquesta de Tito Puente. Con esta formación grabó, para la firma Tico Records, el primer mambo que conocería el éxito más allá de los circuitos del público hispano: Abaniquito (1949). Ese mismo año firmó un contrato con la discográfica RCA Victor y editó el sencillo Ran Kan Kan.

El rey del mambo

Los éxitos de Tito Puente empezaron a llegar con la década de los cincuenta, momento en que el mambo gozaba de la máxima popularidad; grabó algunos grandes temas que se convirtieron en favoritos de la radio, como Barbarabatiri, El Rey del Timbal, Mambo la Roca y Mambo Gallego. Con la firma RCA editó Cuban Carnival, Puente Goes Jazz, Dance Mania y Top Percussion, cuatro de sus álbumes más populares.


Tito Puente en los años 50

Hacia 1960, Puente se encumbró como el principal músico de mambo de la década y, con su fama ya consolidada, a finales de la misma desarrolló una singular fusión de mambo, big band y jazz. El afable compositor e intérprete resumió así en su persona el movimiento de fusión de la música latina y el jazz de la época.

Empezó también a colaborar de forma asidua con otros músicos, como Woody Herman y el trombonista Buddy Morrow, y con las cantantes cubanas Celia Cruz y La Lupe. En 1963 grabó para la Tico Records, arropado por Carlos Santana (con el que grabaría también Para los rumberos en 1974), el tema Oye cómo va, que introdujo las innovaciones musicales de Puente en una nueva generación. En 1967 dio a conocer sus composiciones en la Ópera Metropolitana del Lincoln Center.

La música de Tito Puente no se puede catalogar como salsa hasta la década de los setenta, ya que también contenía elementos de big band y de jazz en su composición. Una de las giras más importantes fue la realizada en 1979 a Japón, por las posibilidades de abrirse a la audiencia oriental. Tras su regreso de Japón, el músico actuó para el presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, en la celebración del Mes de la Herencia Hispana. Ese mismo año recibió el primero de los cuatro premios Grammy con que fue reconocido a lo largo de su trayectoria por A Tribute to Benny More. Los otros llegaron en 1983 por On Broadway, en 1985 por Mambo Diablo y en 1989 por Goza Mi Timbal. Contó, además, con otras ocho nominaciones al premio, más que ningún otro músico latino anterior a 1994.

Últimos años

Tito Puente grabó sus últimos discos con big band en 1980 y 1981. Realizó giras por ciudades europeas con el Latin Percussion Jazz Ensemble, y grabó discos con este grupo durante los años ochenta. Continuó asimismo dedicándose a la composición, grabación e interpretación musical a lo largo de los años ochenta, pero sus intereses se ampliaron en esta etapa y se extendieron hacia otros campos, como el cine o la televisión.

Tito Puente interpreta Oye cómo va (Nueva York, 2000)

En la televisión se había estrenado en 1968 como presentador del programa The World of Tito Puente, y desde mediados de los años ochenta hizo varias apariciones en programas de máxima audiencia televisiva, como The Bill Cosby Show o los conocidos dibujos animados The Simpsons. También participó en las películas Días de Radio (1987), Armadas y peligrosas (1986) y Los reyes del mambo (1991).

En 1991, a la edad de 68 años, lanzó su centésimo álbum, titulado precisamente El Número 100 y distribuido por Sony para RMM Records. Tres años más tarde grabó con su grupo Golden Latin Jazz Allstars otros dos grandes álbumes: In Session y Master Timbalero, en el que se integraban grandes clásicos como The Peanut Vendor y Nostalgia in Times Square.

Además de las distinciones ya mencionadas, a su muerte contaba en su haber con el más prestigioso de los premios de la música, el que concede la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (1994), y había sido nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Old Westbury. Formaba parte del elenco del America Who's Who y tenía su propia estrella en el paseo de la fama de Hollywood. En 1969 el alcalde de Nueva York, John Lindsay, le había hecho entrega de las llaves de la ciudad. No se olvidó tampoco de los desfavorecidos de la fortuna, para los que creó la Fundación de Becas Tito Puente con la finalidad de ayudar a los niños con talento musical y pocos medios.