Fernando Lugo

(Fernando Armindo Lugo Méndez; San Solano, Itapúa, 1951) Eclesiástico y político paraguayo, presidente de Paraguay desde 2008. Obispo vinculado a la llamada Teología de la Liberación, renunció en 2005 a sus cargos eclesiásticos para iniciar su carrera política.

Cuando contaba sólo cinco meses de vida, sus padres, Maximina Méndez y Guillermo Lugo (quienes tuvieron en total siete hijos) se trasladaron con la familia a la ciudad de Encarnación. Allí Fernando Lugo se graduó en 1969 como profesor de educación primaria.


Fernando Lugo

Al año siguiente inició su actividad como docente en una escuela pública. Su vocación de servicio, su carácter disciplinado y su permanente preocupación por los más débiles hicieron que el joven maestro desempeñara la labor docente de un modo esforzado y voluntarioso; en ocasiones se vio obligado a realizar largas caminatas para poder llegar hasta la escuela donde enseñaba, debido a la ausencia de transportes y de trazado de caminos en la zona.

En aquel tiempo nació en su interior la vocación sacerdotal. En marzo de 1971 ingresó en el Noviciado de los Misioneros del Verbo Divino y en septiembre de 1972 profesó sus primeros votos, que refrendó en 1975 con los votos perpetuos. Dos años más tarde terminó su carrera universitaria en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, en la capital paraguaya, donde se licenció en Ciencias Religiosas.

Una vez ordenado sacerdote (15 de agosto de 1977), se trasladó a Ecuador para trabajar como misionero en la provincia de Bolívar, donde estableció contacto con religiosos promotores de la Teología de la Liberación, entre ellos monseñor Leónidas Proaño, emblemático defensor de los derechos de los pobres y de los indígenas en el país andino.

Después de sendas estancias de un año en Paraguay y cuatro años en Roma, donde obtuvo el título de licenciado en Sociología con especialidad en Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Gregoriana, regresó a Asunción en 1987. El 17 de abril de 1994 fue ordenado obispo y asignado a la diócesis de San Pedro, una de las regiones más pobres del país, desde la cual cimentó sus vínculos con la política, a través del apoyo que otorgó a los campesinos sin tierra.

Tras la asunción del cargo, a la que asistió el entonces presidente del Paraguay Juan Carlos Wasmosy, Lugo prometió "luchar por una sociedad unida, fraterna y justa", consigna que convirtió en permanente reclamo ante las autoridades de su país. Los movimientos sociales, carentes de líderes carismáticos y criminalizados en muchas ocasiones desde el oficialismo, encontraron en el dignatario eclesiástico la figura pública idónea para hacer oír sus reivindicaciones.

A comienzos de 2005 Lugo comenzó a optar por la vía política. El Papa Juan Pablo II aceptó su renuncia como obispo de San Pedro, tras lo cual pasó a desempeñarse como obispo emérito de la misma diócesis. Un año más tarde impulsó la creación de Resistencia Ciudadana, un movimiento de concertación nacional que agrupó a los principales partidos políticos de la oposición, las cinco centrales sindicales y más de un centenar de organizaciones sociales.

Como líder de este movimiento, el 29 de marzo de 2006 logró reunir a unas 40.000 personas en las calles de Asunción, para protestar por las intenciones reelectoralistas del presidente en funciones, Nicanor Duarte Frutos, del Partido Colorado. En diciembre, más de 100.000 ciudadanos paraguayos suscribieron una petición pública que solicitaba la postulación de Lugo como candidato a la presidencia de la República en las elecciones generales de 2008.

En diciembre de 2006, al anunciar su decisión de dedicarse por entero a la vida política, presentó su renuncia al ministerio sacerdotal, que no fue aceptada por el Vaticano. Sin embargo, el Papa Benedicto XVI decidió suspenderlo a divinis en enero de 2007.

En septiembre de 2007 quedó constituida la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), coalición integrada por una decena de partidos políticos y otras tantas organizaciones sociales que en las elecciones del 20 de abril de 2008 presentó a Fernando Lugo como su candidato a la presidencia y a Federico Franco, líder del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), tradicional fuerza opositora a los colorados, como opción vicepresidencial.

Lugo obtuvo a su favor el 40,83 % de los votos emitidos, frente al 30,71 % de la candidata oficialista Blanca Ovelar. El triunfo del antiguo obispo representó un hecho histórico en la vida política del Paraguay, gobernado desde 1947 por el Partido Colorado.