James Madison

Cuarto presidente de los Estados Unidos de América (Port Conway, Virginia, 1751 - Montpellier, Virginia, 1836). Era hijo de un plantador de Virginia. Fue miembro de la Convención de Virginia que declaró la independencia de Gran Bretaña y elaboró la Constitución de aquel Estado (1776); consejero del gobernador Jefferson (1777); miembro del Congreso Continental (1780-83), de la Convención constituyente de Filadelfia (1787) y de la primera Cámara de Representantes; y asesor del primer presidente, Washington.

Encabezó, junto con Hamilton, la corriente federalista, que defendía el establecimiento de un gobierno central fuerte para asegurar la victoria en la guerra abierta contra la metrópoli y el posterior desarrollo económico del país; y argumentaba que una República fuertemente unida, lejos de representar la amenaza de un nuevo despotismo, era una garantía de libertad, pues los poderes locales y los intereses particulares se equilibrarían unos con otros.

En 1790 rompió con Hamilton, criticando su excesivo centralismo frente a la autonomía de los Estados, su tendencia a privilegiar los intereses comerciales, y su alineamiento con Gran Bretaña en asuntos internacionales, en detrimento de la Francia revolucionaria. La disidencia de Madison y Jefferson con respecto al Partido Federalista, les llevó a crear el Partido Republicano, antecesor del actual Partido Demócrata.

Apoyó la campaña para la elección presidencial de Jefferson en 1800 y se convirtió en su secretario de Estado (1801-09): durante las guerras napoleónicas aprovechó las dificultades de Francia para comprarle la Luisiana (1803).

Sucedió a Jefferson en la presidencia en 1809 y fue reelegido para un segundo mandato (1813-17). No consiguió mantener la neutralidad en el enfrentamiento franco-británico, y se embarcó en una segunda guerra contra Gran Bretaña (1812-14), muy impopular, sobre todo en los Estados de Nueva Inglaterra, que amenazaron con separarse de la Unión.

El curso de la guerra no fue favorable a los americanos, que tuvieron que evacuar la capital; pero tampoco a los británicos, que abandonaron toda pretensión de recuperar sus antiguas colonias o de oponerse a su expansión hacia el oeste. En sus últimos años como presidente se concentró sobre la política interior y el desarrollo económico. Retirado en 1817, asesoró ocasionalmente al nuevo presidente -Monroe- y escribió en apoyo del proteccionismo aduanero y de la creación de un banco central.