António Agostinho Neto

(Luanda, 1922 - Moscú, 1979) Político angoleño. Dirigió la guerrillas del Movimiento Popular de Liberación de Angola y, tras la independencia, se convirtió en el primer presidente de la república (1975-1979).


Agostinho Neto

Hizo sus primeros estudios en la Escuela Superior Salvador Correia de Luanda y los de Medicina en las universidades de Coimbra y Lisboa, donde consiguió el doctorado y mantuvo sus primeros contactos con los medios nacionalistas angoleños. Por aquellos años fue detenido en tres ocasiones por "actividades subversivas", especialmente por la publicación de poemas revolucionarios. En este sentido, aparte su trayectoria política, Neto fue un intelectual de prestigio, como músico y poeta en lengua portuguesa.

Tras colaborar en 1955 en la fundación del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), regresó a su país cuatro años más tarde como funcionario del Servicio Sanitario colonial portugués y por un tiempo trabajó de asistente en una leprosería. Detenido en 1960 (cuando se hallaba en plena consulta médica) por su militancia anticolonialista, fue deportado primero a las islas de Cabo Verde y luego a la prisión lisboeta de Aljube, de donde en 1962 escaparía a Marruecos con la ayuda de la oposición democrática portuguesa. Aquel mismo año fue elegido presidente del MPLA en sustitución del líder histórico, Mário de Andrade, que había dimitido voluntariamente. Entretanto el MPLA había comenzado la lucha armada contra Portugal y con Neto a su frente adoptaría un ideario inequívocamente marxista-leninista.

Las circunstancias políticas en Portugal facilitaron el acceso a la independencia de Angola. El 31 de enero de 1975 se formó un gobierno de transición cuyos doce puestos fueron equitativamente repartidos entre la administración colonial portuguesa y los tres grupos independentistas: el MPLA, el Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA) de Holden Roberto y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA) de Jonas Savimbi. Con sus respectivos valedores internacionales, cada guerrilla se hizo fuerte en una zona del país (el MPLA en Luanda, Lobito y la franja costera) y las hostilidades no tardaron en estallar, especialmente entre el pro-americano y pro-chino FNLA y el MPLA, sostenido a su vez por la URSS y Cuba. Al proclamar Neto la independencia de manera unilateral el 11 de noviembre de 1975, la guerra civil estalló en toda su virulencia.

El FNLA pronto quedó apartado de los combates y la UNITA tomó el relevo como principal resistente al MPLA. Absolutamente situado en el tablero de ajedrez de la guerra fría, el conflicto angoleño se decantó hacia Neto, que consolidó su poder con la ayuda decisiva de La Habana, que envió tropas, y Moscú, donde Neto consiguió en su viaje del 10 de octubre de 1976 un Acuerdo de Amistad y Cooperación que le facilitó toda la asistencia logística que precisaba. No accedió, empero, a la instalación de bases soviéticas en Angola por temor a romper de manera irreparable con los países occidentales, con cuyas empresas esperaba negociar la explotación de las inmensas riquezas naturales del país.

Neto insistió en negar, pese a los fuertes indicios, la participación de unidades angoleñas en la llamada guerra de Shaba, en este territorio del antiguo Zaire, en marzo de 1977 y en una segunda crisis en mayo de 1978. Al objeto de rebajar tensiones en tan volátil región del continente, Neto se reunió con el presidente zaireño Mobutu Sese Seko en Kinshasa el 19 de agosto de 1978 y subscribió un pacto de reconciliación y de cese del apoyo a los respectivos movimientos guerrilleros: la UNITA en caso angoleño y el Frente de Liberación Nacional del Congo en caso zaireño.

Neto falleció el 17 de septiembre de 1979 en una clínica de Moscú en el curso de una intervención quirúrgica para tratar su dolencia hepática y un cáncer de páncreas. J. E. dos Santos, presidente del MPLA -a la sazón, el único legal- y ministro de Asuntos Exteriores, fue elegido para sucederlo al frente del Estado.