Robert Peary

(Robert Edwin Peary; Cresson, 1856 - Washington, 1920) Ingeniero civil y explorador estadounidense. Fue el primer hombre en llegar al Polo Norte (1908) tras muchos años de esfuerzos, durante los cuales realizó valiosas exploraciones por Groenlandia.


Robert Peary

Tras graduarse como ingeniero civil en el Bowdoin College de Maine, en el año 1881 entró a formar parte como tal de la Armada de los Estados Unidos de América. Durante los años 1884 y 1885, Robert Peary colaboró en la medición topográfica de un magno proyecto que finalmente no se llegó a realizar: la construcción de un canal interoceánico en Nicaragua. La existencia de un buen número de apasionantes libros de viajes por tierras árticas y la atmósfera de competencia que surgió entre las expediciones que se organizaban para descubrir tan ignotos territorios despertaron en Peary un vivo interés, hasta el punto de decidir abandonar su carrera de ingeniero.

En el año 1886, Robert Peary organizó, junto a su fiel sirviente y gran amigo Matthew Henson, la primera de una serie de siete exploraciones a Groenlandia, a bordo del buque Eagle. Partiendo desde Bahía Disko, Peary se adentró por tierras de Groenlandia y recorrió una distancia de 161 kilómetros, hasta que alcanzó los 2.287 metros sobre el nivel del mar, circunstancia que le indujo a pensar que Groenlandia no era una gran extensión de hielo del continente americano como se pensaba, sino una gran isla cubierta por una inmensa placa de hielo.

Acompañado de siete colaboradores, entre los que se encontraban Matthew Henson, el doctor Frederick Cook y su esposa Josefina L. Diebitch, Peary regresó a Groenlandia cinco años después, en 1891, para dirigir una expedición mucho más ambiciosa que la anterior. A bordo del buque Kile, en junio de ese mismo año arribaron al golfo de Inglefield y desde allí recorrieron 2.100 kilómetros en trineo en dirección nordeste.

Los miembros de la expedición utilizaron vestimentas, enseres y equipos esquimales que les permitieron soportar temperaturas de hasta -60 ºC; Josefina L. Diebitch dio a luz una niña durante el trascurso de la expedición, experiencia profusamente relatada en el diario de Peary y en un posterior libro titulado The child of the snow (El bebé de la nieve). Peary descubrió el fiordo Independence y alcanzó el límite norte de Groenlandia, al borde ya con el Ártico, demostrando con pruebas evidentes la insularidad de esta tierra. En 1895 llegó a la zona costera del norte llamada hoy día en su honor Tierra de Peary, que exploró minuciosamente. Además, la expedición se integró plenamente con el pueblo de los inuit, a los que estudió en profundidad.

Según relataría el propio Peary en su libro Secrets of polar travel (Los secretos del viaje polar), editado en el año 1917, el éxito de las expediciones se debía a la combinación de su experiencia como ingeniero, con el empleo del cronómetro y del sextante, a cierta estrategia militar y a la adopción de los hábitos de vida de los esquimales, tales como el uso de iglús para cobijarse, las ropas de cuero de foca, la aplicación de los principios esquimales de conservación del calor y la alimentación inspirada en la técnica "pemican" (carne deshebrada).


Robert Peary en una imagen tomada tras su regreso del Polo Norte (1909)

En su primera intentona fallida de alcanzar el Polo Norte, Peary empleó cuatro largos años (de 1898 a 1902), a bordo del buque Wundward, a través del denominado Camino Americano, pasillo que separaba Groenlandia de las tierras extremas orientales del archipiélago ártico-americano. Emplazó su campamento base en el pueblo esquimal de Eath y otro más en Fort Conge, además de establecer una serie de puntos de almacenaje de víveres y suministros a lo largo de la ruta que se revelaron vitales para el éxito de la expedición. Su sistema, al que se llamó "método Peary", sería posteriormente adoptado por otros exploradores, como el noruego Roald Amundsen en la expedición que, en 1911, logró llegar al Polo Sur.

Aunque la expedición fracasó en su objetivo primordial, Peary alcanzó el extremo más al norte del Groenlandia (ubicado en la latitud 83º 20' norte), al que bautizó como cabo Morris Jessup en honor a uno de sus mejores patrocinadores, el presidente del Museo de Historia Nacional americano. Además, Peary supo determinar con exactitud la latitud norte de Groenlandia en 82º, límite hasta el cual se extendían los hielos que cubrían la enorme isla.

Entre los años 1902 y 1905, Peary siguió trabajando en varias expediciones de carácter topográfico por la costa norte de Groenlandia. En uno de esos viajes exploratorios y de apertura de nuevas rutas para facilitar la navegación mercantil, llevado a cabo en 1905, Peary estuvo a punto de coronar el objetivo de alcanzar el Polo Norte. Desde la isla de Ellezmere, Peary alcanzó la marca latitudinal de 87º 6', con lo que se quedaba a tan sólo 280 kilómetros de la meta.

Por fin, en 1908, Peary dio comienzo a la expedición definitiva para conquistar el Polo Norte. Para llevarla a cabo, Peary contó con el buque Roosevelt, especialmente construido para la ocasión, subvencionado por el The Peary Arctic Club y equipado con los adelantos tecnológicos más avanzados de la época, a los que se añadían veinticuatro hombres, diecinueve trineos y más de cien perros.

Peary dividió los efectivos expedicionarios en cinco equipos; el comando principal estaba formado por él, su amigo Matthew Henson y cuatro esquimales. Los otros cuatro equipos tenían la misión de establecer depósitos de víveres a las distancias convenidas para, una vez cumplida la misión, regresar al campamento base Sheridam, enclavado en la Tierra de Grant. En marzo de 1909, Peary y sus cinco acompañantes salieron de cabo Columbia en dirección norte. En un trayecto récord de un mes escaso, el 6 de abril la expedición alcanzó la meta, el mismísimo Polo Norte.

El éxito de Peary se vio ensombrecido nada más hacer pública su hazaña por el gesto de su ex colega, el médico Frederick Cook, quien afirmó haber alcanzado el Polo Norte justo un año antes que Peary, el 28 de abril del año 1908. Ante la negativa de Peary a reconocer los méritos de Cook, se entabló una agria polémica mundial entre los dos bandos, lo que obligó al Congreso de los Estados Unidos a formar una comisión investigadora para dilucidar la paternidad de la empresa.

Tras el previo estudio de los alegatos y pruebas aportados por ambos exploradores, la comisión no dudó en reconocer el mérito de Peary de ser el primer hombre en llegar al Polo Norte. Frederick Cook, en un intento desesperado por no perder la atribución de la gesta, apeló al dictamen de la Universidad de Oslo, cuyos profesores tenían fama de ser los más expertos en la materia. Pero el dictamen final de éstos volvió a desestimar las pruebas presentadas por Cook por ser inconcluyentes y poco contrastadas. Aunque la comunidad científica acabó por reconocer a Peary como el verdadero héroe del Polo Norte, aún hoy en día hay bastantes dudas sobre si realmente consiguió alcanzar de verdad el Polo Norte o más bien se quedó a las puertas.

Los seguidores de Cook presentaron tres argumentos de peso que muy bien podían inducir a pensar que Peary también mintió: el primero de ellos se refiere a la orden dada por Peary a Robert Abram Batlett para que éste regresara al campamento cuando se encontraban en la latitud 87º 47', siendo éste el único miembro de toda la expedición, junto con Peary, capaz de verificar los cálculos precisos de la latitud; el segundo argumento se refiere a la velocidad media de marcha que sostuvo la expedición, pues, según los cálculos, ésta tuvo que ser tres veces más rápida que la anotada por el propio Peary en su diario para lograr cubrir la distancia desde cabo Columbia hasta el Polo Norte; el tercero se basaba en el hecho de que Peary no comunicó al resto de la expedición la gesta realizada hasta que no regresaron a cabo Columbia y se enteraron de las reclamaciones de Cook.

Peary fue reconocido a nivel mundial y ascendido al cargo de almirante, tras lo cual se retiró de la Marina estadounidense en el año 1911. Además de la obra ya aludida, Robert Peary dejó escritos cientos de artículos y trabajos de campo sobre sus experiencias exploratorias en el Ártico, entre los que cabe destacar Northward over the Great Ice, en 1908 (Hacia el Norte sobre el Gran Hielo); Nearest to the Pole, en 1907 (Lo más cerca del Polo); y, por último, The North Pole, en 1910 (El Polo Norte).