Robert Peel

Político inglés (Chamber Hall, Bury, 1788 - Londres, 1850). Era hijo de un fabricante textil con ideas ilustradas, que había promovido la aprobación por el Parlamento de las primeras leyes laborales inglesas. Entró en la política británica muy joven, en las filas conservadoras: fue elegido diputado en la Cámara de los Comunes en 1809, pasando luego por varios cargos en la administración de Irlanda y de las colonias. Junto con Palmerston fue uno de los jóvenes conservadores que se opusieron a las medidas represivas y de restricción de las libertades decretadas por los viejos estúpidos conservadores.

Llegó a ser ministro del Interior con Liverpool (1822-27) y con Wellington (1828-30); desde ese cargo humanizó el sistema penitenciario, concedió plenos derechos políticos a los católicos (Ley de emancipación, 1829) y creó la Policía metropolitana de Londres (cuyos agentes reciben hasta hoy el apelativo popular de bobbies en recuerdo de su creador, Bobby Peel).

En 1834 publicó el Manifiesto de Tamworth, por el cual asumía las grandes reformas introducidas por sus rivales del partido Whig durante los gobiernos de Grey y Melbourne (incluyendo la reforma electoral de 1832); a partir de ahí comenzó una modernización del conservadurismo británico en un sentido más liberal, simbolizada por el cambio de nombre del partido Tory, que pasó a llamarse oficialmente Conservador.

Efectivamente, los gobiernos conservadores que presidió Peel en 1834-35 y 1841-46 introdujeron medidas más propias de los liberales que de los tories, especialmente en materia económica, pues aprobó presupuestos librecambistas y abolió las proteccionistas Leyes de Granos (1846), aceptando finalmente las ideas de Cobden bajo la presión de la epidemia de hambre que azotaba Irlanda.

El coste de esta política fue la división del partido, con la aparición de una corriente disidente de derechas encabezada por Disraeli, que representaba los intereses agrícolas tradicionales, frente a la apertura promovida por Peel al mundo de los negocios industriales, mercantiles y financieros. La escisión del partido provocó la caída del gobierno, pero las reformas iniciadas por Peel no se detuvieron y constituyeron la base del esplendor económico de Gran Bretaña en la segunda mitad del siglo XIX.