Louis-Antoine-Léon de Saint-Just

Político de la Revolución francesa (Décize, Nivernais, 1767 - París, 1794). Hijo díscolo de una familia de propietarios, era estudiante de Derecho cuando estalló la Revolución de 1789. Se unió fervorosamente al movimiento, participando en el mando de la nueva Guardia Nacional. Dentro de las filas revolucionarias, adoptó desde el principio las posturas más radicales, lo cual le vinculó a Robespierre.

Tan pronto como tuvo edad para ser elegible, entró como diputado en la Convención (1792); y allí se alineó con el partido izquierdista de la Montaña. Destacó por su republicanismo y sus ataques contra Luis XVI, cuya ejecución apoyó con ahínco (1793). Fue designado para formar parte del Comité de Salvación Pública, del cual actuó además como portavoz; y en 1794 completó su control de la situación al ser nombrado presidente de la Convención.

Siempre fiel a Robespierre, le ayudó a derribar del poder a los girondinos, a deshacerse de Danton y a establecer un régimen de excepción que llevara la Revolución hasta sus últimas consecuencias para salvarla de sus enemigos internos y externos. No sólo fue el brazo derecho del dictador, sino también el principal inspirador de su sangrienta persecución contra los privilegiados, contrarrevolucionarios, hebertistas de extrema izquierda, indulgentes y meros sospechosos, conocida como el Terror.

Cuando la emergencia nacional hubo pasado y un complot derrocó a Robespierre, Saint-Just fue el único que le apoyó. Fue detenido, liberado por una insurrección popular y vuelto a detener, muriendo guillotinado el mismo día que su jefe.