Alejandro Sanz

(Nombre artístico de Alejandro Sánchez Pizarro; Madrid, 1968) Cantante español, uno de los artistas pop de mayor repercusión internacional. Músico y compositor de la mayoría de sus canciones, ha obtenido los premios más importantes del género (Ondas, Amigo, Grammy) y varios discos de Oro y de Platino nacionales y extranjeros.


Alejandro Sanz

De sus padres, gaditanos ambos, y de los veranos en Alcalá de los Gazules y en Carmona, le viene ese acento andaluz que comparte también su hermano mayor, Jesús, pero que en él se traduce además en sus canciones. Su gusto por la música fue también herencia familiar: su padre formó parte de dos grupos musicales y grabó un disco como cantante de estudio, y su padrino es el compositor Manuel Alejandro.

A los siete años sabía tocar la guitarra y pronto empezó a componer. Con catorce años, cuando los suyos se mudaron al barrio de Moratalaz, comenzó a moverse por ambientes flamencos, y ese contacto con lo que él consideraba sus orígenes y un perseverante aprendizaje musical caracterizaron su adolescencia y guiaron sus primeros pasos artísticos. Aún en plena adolescencia, decidió que quería dedicarse de lleno a la música y, en repetidas ocasiones, se escapó de su casa con su guitarra como único bagaje, para recorrer los diferentes lugares turísticos de la costa andaluza, cantando en tabernas y restaurantes a cambio de un plato de comida. Empezó a tomar clases de guitarra y pronto consiguió algunos trabajos en unos estudios de grabación, donde le contrataron para hacer los coros y el acompañamiento musical de algunos cantantes.

Su primer sueldo como "profesional" de la música lo cobró a los dieciséis años, poco antes de tomar el nombre artístico de Alejandro Magno y lanzar su primer disco, una extraña mezcla de flamenco y pop (muy en boga en los años ochenta) titulada Los chulos son pa cuidarlos, que pasó prácticamente inadvertida. Comenzó a componer letras y melodías para otros grupos y solistas, como Los Chicos De Tass y Juan Carlos Valenciaga, al tiempo que se introducía en la producción intentando lanzar el grupo Laventura.

Irrumpió en el mercado discográfico con Viviendo deprisa (1991) y, siendo casi un niño pese a sus 23 años, se convirtió de inmediato en ídolo de adolescentes, aunque el millón largo de copias vendidas y los primeros siete discos de Platino que recibió presagiaban ya un público más amplio. Lo confirmaron sus siguientes entregas: Si tú me miras (1993), Básico (1994) y Alejandro Sanz III (1995). Este último trabajo contenía el single La fuerza del corazón, con el que Alejandro Sanz, lejos de las probaturas experimentales realizadas en discos anteriores, buscaba y consiguió relanzar esa imagen de nuevo ídolo juvenil de los años noventa que se había labrado con los temas de su primer álbum.

Cuando su música comenzó a traspasar fronteras y su consolidación artística era un hecho indiscutible, le compró un Mercedes a su padre y a su madre le montó una peluquería, y más tarde los instaló en una lujosa casa de 600 metros cuadrados en la zona norte madrileña. Siguiendo la misma línea estética y comercial, lanzó al cabo de dos años un nueva colección de canciones, Más (1997), en la que figuraba el tema Corazón partío, que estaba llamado a convertirse en número uno en todos los países de habla hispana.


Alejandro Sanz en concierto

Corazón partío convirtió a Alejandro Sanz en uno de los cantantes y compositores más galardonados de la historia reciente de la música en lengua española. En la II edición de los Premios de la Música de 1998, el artista madrileño fue el triunfador absoluto de la velada, al resultar recompensado con los premios al mejor autor, al mejor artista pop, al mejor tema del año (Corazón partío), al mejor vídeo musical y mejor álbum del año (Más). En cuestión de días, el tema se había convertido en un clásico de la música popular, emitido a todas horas por la radio y la televisión, y escuchado y tarareado en cualquier parte.

A partir de entonces, los premios comenzaron a lloverle en todos los rincones del planeta. Al año siguiente, tras haber lanzado al mercado un nuevo álbum, titulado El alma del aire (2000), Sanz volvió a erigirse en rotundo triunfador en la gala de los Premios de la Música, al ser agraciado con tres galardones (mejor artista pop, mejor autor pop y mejor elepé). Poco después, el reconocimiento le llegó del ámbito internacional, pues consiguió nada menos que cuatro premios (mejor grabación, mejor álbum del año, mejor canción y mejor álbum pop masculino) en la segunda edición de los Grammy Latinos.

Sus siguientes álbumes fueron también éxitos clamorosos. El primero, titulado MTV Unpluged (2001), le convirtió de nuevo en triunfador en la gala de los Premios de la Música 2002, donde se le otorgaron tres galardones: mejor canción (Y sólo se me ocurre amarte), mejor álbum y mejor vídeo; y le consolidó, asimismo, como gran figura internacional de los Grammy Latinos, en cuya tercera edición (2002) se alzó también con tres premios: mejor grabación, mejor álbum y mejor canción.

No es lo mismo (2003) tenía el propósito confeso, ya indicado en el título, de marcar una clara línea de separación entre sus anteriores trabajos. El éxito de este álbum, una fusión de letras urbanas y ritmos aflamencados, excedió las expectativas más optimistas. Aunque el cambio de registro causó cierto desconcierto, las copias volvieron a despacharse por millares, y granjearon a Sanz otros reconocimientos como los tres galardones que obtuvo en los Premios Amigo 2003 (al mejor artista, al mejor álbum español y al mejor vídeo musical). Continuando con sus ya tradicionales triunfos en el continente americano, en febrero de 2004 obtuvo otro Grammy al mejor álbum de pop latino.

Tras una gira triunfal por todo el mundo, Alejandro Sanz lanzó un ambicioso disco recopilatorio que, bajo el título de Grandes éxitos: 91-04 (2004), englobaba lo más granado de su trayectoria artística hasta la fecha. Durante el verano de 2005, el cantante madrileño protagonizó otra exitosa gira de conciertos por todo el mundo al lado de la cantante colombiana Shakira, con la que interpretaba a dúo un tema de encendida pasión amorosa, Tortura, acompañado de un tórrido vídeo de presentación.

Se especuló con la unión sentimental entre ambos cantantes, especialmente cuando se vio confirmada, en julio de dicho año, la ruptura entre Sanz y su esposa, la modelo mexicana Jaydy Mitchel, con la que tuvo una hija (Manuela). Sanz se había unido a ella en un extraño matrimonio celebrado por sorpresa en la isla indonesia de Bali. La prensa especializada puso énfasis en el hecho de que el conocido cantante hubiese sido capaz de mantener en secreto su noviazgo, y no faltaron quienes señalaban que se trataba de un enlace de conveniencia, pactado por ambos contrayentes con intereses muy distintos: ella, para ganar fama y prestigio al lado del célebre cantante, y proyectar así su carrera de modelo fuera de su país; y él, para acallar los rumores que circulaban por Madrid acerca de su supuesta homosexualidad.