Aparicio Saravia

Caudillo rural uruguayo (Cerro Largo, 1856 - Masoller, 1904). Su figura es un referente de la lucha por la causa de las libertades públicas y de las garantías del sufragio. Por sus vinculaciones familiares, su vida tanto privada como pública estuvo estrechamente relacionada no sólo con Uruguay sino también con el Estado brasileño de Río Grande del Sur. Participó en la revolución uruguaya impulsada por el Partido Blanco en 1870 contra el gobierno de Lorenzo Batlle, con la finalidad de obtener representación en el Parlamento.


Aparicio Saravia

Acompañando a su hermano Gumersindo, participó en 1893, en Brasil, en la revolución federalista contra el gobierno centralista brasileño. Este mismo año, muerto su hermano Gumersindo, los jefes militares lo nombran general de los ejércitos federales. A partir de entonces, su prestigio se extenderá desde Brasil hasta el Río de la Plata.

Retornó a Uruguay en octubre de 1895 y un año después protagonizó un pequeño levantamiento contra el gobierno exclusivista de Juan Idiarte Borda, pero tuvo que emigrar a Brasil. En 1897, al volver a Uruguay, el descontento reinante se transformó en una entusiasta revolución impulsada por el Partido Blanco o Nacional, que tendrá en Saravia a su principal caudillo. La revolución aspiraba a consagrar constitucionalmente una serie de garantías electorales, y a que se reconociera el derecho de las minorías a estar representadas en el Parlamento, lo que no contemplaba la Constitución de 1830, vigente por entonces.

Si bien no logró vencer militarmente, la revolución consiguió sus objetivos políticos, y se acordó la paz en el Pacto de La Cruz, en 1897. Sin embargo, en 1904, se lanzó de nuevo a la que sería la última gran lucha civil de Uruguay para mantener las conquistas obtenidas, pero, tras resultar gravemente herido, Saravia falleció. Carente de caudillo, el movimiento revolucionario se disolvió.