Mijaíl Tal

(Mijaíl o Mikhail Tal o Tahl; Riga, 1936 - Moscú, 1992) Ajedrecista soviético, campeón mundial de ajedrez de 1960 a 1961, considerado como uno de los más brillantes e intuitivos ajedrecistas de la historia. Su estilo, basado en la profundidad de sus cálculos y la belleza e intrepidez de sus ataques, lo situó entre a los más admirados de todos los tiempos.


Mijaíl Tal

La carrera de Tal fue una de las más meteóricas de la historia del ajedrez. En 1953 fue campeón de Letonia; en 1954, Maestro de la URSS; en 1956 ganó la semifinal del campeonato soviético; en 1957 y 1958 se proclamó campeón absoluto de la URSS; en 1958 venció en el Torneo Interzonal de Portoroz, y en 1959 en el Torneo de Candidatos al título mundial, con el resultado asombroso 20'5 de 28 puntos posibles y derrotando a un joven Bobby Fischer en las cuatro partidas que disputaron.

Este éxito le clasificó para disputar a Botvinnik el Campeonato del Mundo. El encuentro se disputó en Moscú en 1960, y venció Tal por el amplio margen de 12'5-8'5. En esta época empezaron sus problemas de salud, sobre todo renales, que le obligaron a continuas hospitalizaciones, lo que, como es obvio, perjudicó seriamente sus actividades ajedrecistas, sobre todo en las largas competiciones que conducían a la disputa del título mundial. Así, en 1961, poco después de sufrir una operación, fue derrotado por Botvinnik en el encuentro de revancha.

En años posteriores siguió cosechando numerosos éxitos en distintos torneos. En 1959 había ganado el Torneo de Zurich; en 1961, tras perder el título mundial, venció en el gran Torneo de Bled. Volvió a ganar el campeonato de la Unión Soviética en 1967, 1972, 1974 y 1978. En 1973 y 1974 permaneció invicto en 86 partidas consecutivas, lo que es el mejor resultado de la elite del ajedrez en toda la historia de este deporte. En 1979 venció, compartiendo laureles con Karpov, en el Torneo de Montreal, quizás el más fuerte de los años setenta del siglo XX. Finalmente, entre otros éxitos, en 1988 ganó el primer (y último hasta el momento) campeonato mundial de partidas rápidas, lo que le supuso una enorme alegría.

Tal apareció en una época en que normalmente se jugaba a "no perder", con mucha precaución, primando la máxima de "seguridad ante todo". El resultado de tablas era el más habitual en las luchas de los grandes maestros. Tal revolucionó este panorama. Era amante del ataque, de los sacrificios, de peligrosas y oscuras complicaciones tácticas. Su intuición para jugar estas posiciones era extraordinaria, como asimismo su audacia. Muchas de sus combinaciones eran incorrectas, pero sus rivales perdían la cabeza por la complejidad de las posiciones que surgían en el tablero. La gran confianza de Tal en sí mismo le dio muchas victorias, sobre todo en sus primeros años, hasta 1960.

Tal ha sido posiblemente el más amable y simpático de todos los campeones mundiales. Amigo de todos los ajedrecistas, siempre estaba dispuesto a jugar una partida amistosa con quien se lo propusiera, sin reparar en la categoría del contrario, aunque ésta fuese la más humilde de las posibles. La gran importancia de Tal en la historia del ajedrez no sólo radica en sus impresionantes éxitos ante el tablero y en haber sido campeón del Mundo, sino también en insuflar nueva vida al ajedrez en una época tan pacífica. Junto a Alekhine, fue el mejor combinador del pasado siglo.