Edward Burnett Tylor

(Camberwell, 1832 - Wellington, 1917) Antropólogo británico considerado, junto con el norteamericano Lewis Henry Morgan (1818-1881), como uno de los padres de la antropología moderna.


Edward Burnett Tylor

Nacido y educado en el seno de una familia de cuáqueros de clase alta, Tylor no pudo ingresar en su juventud en la universidad, que negaba su entrada a quienes no fuesen fieles de la Iglesia de Inglaterra. Se vio obligado a trabajar por ello en la fábrica de fundición de su familia, pero una delicada enfermedad le obligó a pasar un período de descanso en el Caribe. Su encuentro en Cuba con el etnógrafo cuáquero Henry Christi tendría una influencia determinante en su vida, ya que decidió compartir con éste un viaje de seis meses por todo México, del que dejaría el precioso relato Anahuac or Mexico and the Mexicans, ancient and modern (Anahuac, o México y los mexicanos, antiguos y modernos, 1861).

Después de regresar a su país natal en 1856, Edward Tylor se casó con Anna Fox, que se convertiría desde entonces en su fiel ayudante y colaboradora en la labor de recoger, analizar e interpretar información sobre innumerables sociedades tradicionales de su tiempo. Sus principios comparatistas sentaron las bases ideológicas y metodológicas de lo que fue la antropología evolucionista y culturalista, que dominaría casi por completo esta disciplina en las últimas décadas del siglo XIX y en los primeros años del XX. Y también pusieron los fundamentos de la futura antropología social británica, que aunque dejaría muy pronto anticuadas las teorías de Tylor, siguió durante décadas manejando conceptos y datos que él formuló.

El primer fruto importante de la labor investigadora de Tylor fue el libro Researches into the History of Mankind (Investigaciones sobre la historia de la humanidad, 1865), al que seguirían los volúmenes Primitive Culture: Researches into the Development of Mythology, Philosophy, Religion, Art and Custom (Cultura primitiva: investigaciones sobre el desarrollo de la mitología, filosofía, religión, arte y costumbres, 1871), Ancient Society (La sociedad antigua, 1877), y Anthropology: an Introduction to the Study of Man and Civilization (Antropología: una introducción al estudio del hombre y de la civilización, 1881).

Además, Tylor escribió artículos tan influyentes como On the Method of Investigating the Development of Institutions, applied to Laws of Marriage and Descent (Sobre el método de investigar el desarrollo de las instituciones, aplicado a las leyes del matrimonio y de la descendencia, 1889). En paralelo a su intensa labor de publicaciones, Tylor ocupó la primera cátedra de antropología que se creó en la Universidad de Oxford, y desempeñó la presidencia de la Anthropological Society, que con el tiempo se convertiría en la Royal Anthropological Society, desde donde ejerció una gran influencia sobre la actividad intelectual de su tiempo, especialmente en el campo de las ciencias sociales.

Aunque la mayoría de sus postulados han quedado caducos e inoperantes con el paso del tiempo, la importancia de Tylor como primer teórico de la antropología moderna es incuestionable. Su método comparativo, consistente en contrastar datos e informaciones sobre la cultura del número más amplio posible de grupos y de pueblos, no ha sido en realidad dejado de lado casi nunca por la antropología moderna, y ha ejercido influencia en corrientes tan modernas y diferentes a la suya como el estructuralismo.

Lo que sí fue muy criticado de las teorías de Tylor es que, partiendo del análisis comparativo de lo que él llamó "sociedades primitivas contemporáneas", postulase la reconstrucción ideal de una "cultura primitiva" universal y de su evolución histórica unilineal. Dentro de esta concepción rígidamente historicista de la cultura y de la religión humanas, Tylor defendió por ejemplo que la creencia básica y original del animismo se convirtió con el paso del tiempo en politeísmo, el cual daría a su vez lugar al monoteísmo.

Aunque la ciencia moderna ha desestimado completamente teorías tan simplistas como ésta, no cabe duda de que en su tiempo constituyeron una innovación extraordinaria, cuya formulación precisó de la creación de diversos conceptos esenciales (como el mismo de "animismo"), que entraron a formar parte para siempre de la teoría antropológica moderna.

A Tylor es indudable que se debe también buena parte del acotamiento del campo de estudio de la antropología clásica (la cultura, la religión, las creencias, el matrimonio, la descendencia), así como una gran influencia en algunos antropólogos culturalistas algo posteriores a él, que intentaron reforzar y perfeccionar su ambicioso proyecto cultural: entre ellos sir James George Frazer (1854-1941), el prolífico autor de la monumental The Golden Bough (La rama dorada, 1911-1915), que constituye la expresión más vasta de la antropología evolucionista cuyos cimientos puso Tylor.