Robert Burns Woodward

(Boston, 1917 - Cambridge, 1979) Químico estadounidense, célebre por sus trabajos en el campo de la química orgánica, en especial por la síntesis de la compuestos orgánicos complejos. En 1965 le fue concedido el premio Nobel de Química por sus trabajos en síntesis de química orgánica.


Robert Burns Woodward

Desde muy joven Woodward demostró un gran interés por la química. Con tan sólo 16 años ingresó en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, del cual fue expulsado por su falta de atención ante los estudios formales. No obstante, en 1936 obtuvo el título de licenciado y un año más tarde el de doctorado, tras el cual se trasladó a la Universidad de Harvard, donde impartió clases de química desde 1941 hasta 1963.

Está considerado como el padre de la síntesis orgánica moderna. Realizó investigaciones punteras en numerosas ramas de la química orgánica, entre las cuales destacan las relacionadas con la síntesis de compuestos orgánicos complejos, como la quinina (1944), el colesterol y la cortisona (1951), el ácido lisérgico y la estricnina (1954), la reserpina (1954), la clorofila (1960), los antibióticos de la tetraciclina (1962) y la cianocobalanina o vitamina B12 (1971), esta última en colaboración con un equipo de investigadores suizos.

Durante la Segunda Guerra Mundial sus investigaciones se centraron en el descubrimiento de la estructura de la penicilina, la cual consiguió esclarecer en 1945 mediante el empleo de técnicas espectroscópicas. Los logros conseguidos por Woodward en la determinación de las estructuas por medio de técnicas espectroscópicas impulsaron enormemente el desarrollo de esta disciplina; entre las estructuras moleculares deducidas por Woodward destacan la penicilina, la oxitetraciclina y la estricnina.

Las investigaciones de Woodward destacaron por el ingenio demostrado al acometer los diversos pasos necesarios en la síntesis orgánica de compuestos complejos a partir de materias primas sencillas. Con la síntesis de la quinina demostró que la comprensión de los mecanismos desarrollados en las reacciones químicas permitía realizar una secuencia de reacciones capaz de proporcionar compuestos de elevada complejidad en laboratorio.

Debido a la brillantez de su carrera, fue subvencionado por una compañía farmacéutica en 1963 para fundar el Instituto Woodward de Investigación en Basilea (Suiza), donde dirigió numerosos proyectos de investigación paralelamente a los trabajos desarrollados en Harvard. Sus métodos de trabajo permitieron el desarrollo de nuevos métodos de síntesis general. En 1965 confeccionó un conjunto de reglas, conocidas con el nombre de reglas de Woodward-Horrmann.