Erwin Piscator

(Ulm, 1893 - Starnberg, 1966) Director de teatro alemán, teórico de la escenografía. Erwin Piscator comenzó como actor, y durante la Primera Guerra Mundial dirigió un teatro mientras estaba en el frente. Junto con el pintor George Grosz y otros artistas participó en el movimiento dadaísta de Berlín (1919). Fue un comunista convencido, defensor de un tipo de teatro político-pedagógico. Con la colaboración de Bertolt Brecht fundó y dirigió varias compañías en Berlín (1919-1931): Das Tribunal, Das proletarische Theater, la Volksbühne y las tres ediciones de la Piscator-Bühne; y con Felix Gasbarra publicó, en 1929, la recopilación de ensayos Teatro político (Das politische Theater).


Erwin Piscator

Piscator representó por primera vez las obras de Frank Wedekind, Heinrich Mann, Georg Kaiser, Máximo Gorki, Romain Rolland, Eugene O'Neill y Ernst Toller, e incluso incursionó en el cine: en 1931, en la URSS, dirigió la película Der Aufstand der Fischer von St. Barbara (La revolución de los pescadores de Santa Bárbara), basada en un cuento de Anna Seghers. En sus trabajos para la escena, Piscator fue director de espectáculos grandiosos e impactantes, cuyo texto no era más que una partitura elaborada desde el punto de vista escénico mediante disparatados artificios: maquinarias complicadas, escenarios rodantes, proyecciones cinematográficas, altavoces, carteles didascálicos y fragmentación en varios planos del escenario teatral tradicional.

Poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Erwin Piscator se exilió a Estados Unidos (1938-1951) y en Nueva York fundó el Dramatic Workshop de la New School for Social Research, que contó con profesores como Lee Strasberg (Actor's Studio) y el escritor Carl Zuckmayer, y alumnos como los dramaturgos y actores Arthur Miller, Tennessee Williams, Marlon Brando, Judith Malina y Julian Beck (Living Theatre), estos dos últimos muy significativos para el posterior desarrollo del teatro comprometido política y socialmente.

Víctima de la «caza de brujas» del senador Joseph McCarthy, regresó a Alemania y se convirtió en el director de las primeras representaciones del "nuevo" teatro político de los años sesenta: Der Stellvertreter (El vicario), en 1963, de Rolf Hochhuth; In der Sache J. Robert Oppenheimer (Sobre el caso Oppenheimer), también en 1963, de Heimar Kipphardt; y Der Ermittlung (1965), de Peter Weiss.

Figura fundamental para la comprensión del teatro moderno, Erwin Piscator fue un revolucionario desde dos puntos de vista: el de la afirmación y la práctica del teatro político ("No al individuo con su destino particular, sí a la época, al destino de la masa y al factor heroico de la nueva dramaturgia"), y el de la imposición de la escenografía como momento artístico independiente del texto ("Un hombre con fantasía escénica se enfrenta a textos dramáticos que critica de manera constructiva al ampliarlos y modificarlos creativamente... Se pretende que se atenga a la literatura, pero la literatura lo bloquea. Por eso exclama: ¡libertad ante la literatura!").

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