Marilyn Monroe

 
La tentación vive arriba. En abril de 1950 logró que Joseph L. Mankiewicz le diese otra oportunidad en Eva al desnudo. En 1953 rodó Niágara, de Henry Hathaway, la película que consolidó su imagen de mujer fatal. Poco después inició el rodaje de Los caballeros las prefieren rubias, de Howard Hawks, una comedia musical que explotaba su faceta más erótica. A partir de ese momento Marilyn Monroe destacará particularmente en el género de la comedia, en una serie de filmes que corresponden precisamente al periodo más glorioso de la comedia hollywoodense. Particularmente emblemática es, junto a la anterior, La tentación vive arriba, de Billy Wilder, a la que pertenece una imagen indisolublemente asociada al recuerdo de la actriz: el aire de un respiradero del metro de Nueva York levantando su falda. En la fotografía, el rodaje de esa célebre escena.

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