Andrés Iniesta

(Andrés Iniesta Luján; Fuentealbilla, Albacete, 1984) Futbolista español. Formado en La Masia azulgrana y vinculado desde sus orígenes al Futbol Club Barcelona, ha sido una de las piezas fundamentales del Barça de Josep Guardiola, vencedor en 14 de las 18 competiciones que disputó durante los cuatro años que ejerció como entrenador (2008-2012). Igual de decisiva ha sido su contribución a los recientes éxitos de la selección española: marcó en la final frente a Holanda el tanto que daba a la Roja el Mundial de Sudáfrica (2010) y fue declarado por la UEFA el mejor jugador de la Eurocopa de 2012, trofeo que España levantó por segunda vez consecutiva, tras haber obtenido también la victoria en la edición de 2008.


Andrés Iniesta

Andrés y su hermana menor, Maribel, crecieron en el seno de una familia de clase trabajadora. Su padre era albañil y su madre ayudaba al abuelo en el bar que éste regentaba en el pueblo. Siempre jugando al balón, con ocho años sus padres resolvieron inscribirlo en las pruebas de selección para ingresar en las categorías inferiores del Albacete Balompié. Fue allí donde, según cuenta él mismo, dio sus primeros "coletazos más en serio". En 1996, cuando participaba en el Torneo Brunete, llamó la atención de Albert Benaiges, del Futbol Club Barcelona, quien ya debió de ver algo en aquel muchacho de tan sólo doce años, pues no dudó en ficharlo y llevárselo a la Ciudad Condal.

Los comienzos en La Masía, el centro de formación futbolística del club azulgrana, no fueron fáciles. Acostumbrado a un entorno rural, a compartir todos los momentos con la familia y los amigos, Andrés tardó en adaptarse en lo personal. No fue así en cuanto al fútbol, pues su progresión en este sentido fue bastante rápida: ya a mediados de la temporada 2000-2001 pasó del juvenil al Barça B, y se convirtió en el cerebro del equipo que por aquel entonces entrenaba Josep Maria Gonzalvo. Respecto a su morriña y al apego a la familia, las cosas cambiaron cuando los suyos decidieron trasladarse a vivir a Sant Feliu de Llobregat, en el extrarradio barcelonés.

Andrés Iniesta debutó oficialmente con el primer equipo del Barça en la temporada 2002-2003, en un partido de la Liga de Campeones, de la mano del entrenador neerlandés Louis van Gaal. Durante esa temporada y la siguiente el volante alternó los partidos en las dos categorías, pasando definitivamente al primer equipo en la temporada 2004-2005, con Frank Rijkaard de entrenador. Aunque no fue un habitual en el once titular, el canterano jugó casi todos los partidos y ganó su primera Liga.

Su consagración, sin embargo, llegaría en la temporada 2005-2006. Con Xavi Hernández lesionado, el mediocentro se convirtió en uno de los referentes del Barça, que ganó la Liga, la Liga de Campeones y la Supercopa de España. No fueron tan bien las cosas en las temporadas siguientes para el Barça, que vio cómo el proyecto Rijkaard se agotaba y se quedaba sin títulos mayores. A nivel individual, sin embargo, la progresión de Iniesta no se detuvo, y en enero de 2008 el club y el jugador llegaron a un acuerdo para la renovación de su contrato hasta el 30 de junio de 2014. Su cláusula de rescisión pasó de 60 millones a 150 millones de euros.

La temporada 2008-2009 fue histórica para el jugador y para el club. El Barcelona había fichado a un joven entrenador, el ex jugador del club Pep Guardiola, para dirigir al primer equipo. La decisión del presidente Joan Laporta sorprendió y pocos eran a principio de temporada los que confiaban en que el equipo tuviera buenos resultados. El tiempo, sin embargo, le dio la razón a Laporta, y el Barcelona, con Iniesta como una pieza clave del equipo, ganó la Liga de Campeones ante el Manchester United; los azulgrana habían llegado a la final gracias a un gol de Iniesta en la segunda parte de una agónica prórroga contra el Chelsea, en Stamford Bridge, cuando ya ningún culé confiaba en la victoria. El equipo alzó también con la Copa del Rey ante el Athletic Club de Bilbao y se impuso nuevamente en la Liga. Antes de terminar el año, el Barcelona añadió a su palmarés tres nuevos títulos: la Supercopa de España, la Supercopa de España y el Campeonato Mundial de Clubes, completando un 2009 histórico.

La contribución de Iniesta fue fundamental en los cuatro años que estuvo Guardiola al frente del equipo, etapa dorada ya considerada entre las mejores de la historia del club. A los seis de seis títulos posibles de la temporada 2008-2009, récord jamás alcanzado hasta entonces por ningún equipo, pronto hubo que sumar, en la temporada 2009-2010, el campeonato nacional de Liga más disputado -con récord de puntos incluido- en la historia de la competición, y la Supercopa de España; en la siguiente, 2010-2011, la Liga española y la Liga de Campeones de Europa, victorias que daban derecho a disputar la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, trofeos todos ellos que fueron a parar a las vitrinas del museo azulgrana. La última temporada de Guardiola, 2011-2012, trajo consigo solamente la Copa del Rey, pese al excelente rendimiento del equipo, que topó en la Liga con un Madrid intratable que batió el récord de puntos, y que, al igual que el eterno rival, cayó en las semifinales de la Liga de Campeones.

De gran relevancia ha sido también la aportación de Andrés Iniesta a otra edad de oro, la de la selección nacional de España, con la que ha cosechado nada menos que dos Eurocopas y un Mundial. Con las categorías inferiores de la selección española, Iniesta fue ya en 2003 subcampeón del Mundo juvenil de la FIFA en los Emiratos Árabes Unidos, torneo en el que fue elegido integrante del equipo ideal, y, al año siguiente, campeón de la Eurocopa Sub-19. Fue convocado por vez primera con la absoluta el 15 de mayo de 2006.

Ese mismo año fue seleccionado para jugar la Copa del Mundo de Alemania, siendo titular en el tercer partido, contra Arabia Saudí. La suerte de la Roja, sin embargo, se truncó poco después, y España cayó en octavos de final ante Francia, en el que iba a ser el último capítulo de la llamada "maldición de los octavos". Las cosas, en efecto, cambiarían en la Eurocopa 2008, celebrada en Austria y Suiza. El seleccionador Luis Aragonés contó con Iniesta para disputar todos los encuentros. España ganó la final contra Alemania (1-0) y se proclamó campeona. El volante fue elegido integrante del equipo ideal del torneo y mejor jugador de la semifinal ante Rusia.

Si su papel fue determinante en la Eurocopa, no lo fue menos en la Copa del Mundo de Fútbol celebrada en la República de Sudáfrica en el verano de 2010. La selección, que llegaba avalada por su éxito europeo, empezó perdiendo el primer partido, ante Suiza. Luego rectificó y demostró la calidad de sus jugadores: terminaron líderes la fase de grupos y superaron luego todas las eliminatorias. El 11 de julio de 2010, en la final contra Holanda, el centrocampista castellano-manchego marcó en las postrimerías de la prórroga (minuto 116) a pase de Cesc Fàbregas. Ese gol, que un año después del célebre gol de Stamford Bridge llegaba también en el momento más oportuno, daba el título a España por primera vez en su historia y convertía a Iniesta en el máximo ídolo de los hinchas de la Roja.

Todavía sobresalió más a nivel individual, si cabe, en la Eurocopa de 2012, celebrada en Ucrania y Polonia. La selección empezó otra vez con mal pie, empatando 1-1 ante el combinado italiano, pero su poderosa maquinaria fue engrasándose a medida que avanzaba la competición hasta llegar a la final, donde arrolló con un insólitamente abultado resultado (4-0) a, curiosamente, la misma Italia. Sin marcar un solo gol en todo el campeonato, Iniesta fue designado por la UEFA el mejor jugador del torneo; la federación reconocía así su altísima calidad y momento de forma y el papel clave que tuvieron para el equipo sus pases y sus dotes de organizador.

Tímido y comedido, Andrés Iniesta es apreciado más allá de las tradicionales rivalidades de los hinchas. Une de forma indisociable la proyección internacional de su talento futbolístico con la humildad y la modestia, y, como una ejemplar encarnación de la sencillez de la España rural, ha puesto en el mapa a su pueblo natal, Fuentealbilla. Amante del terruño y de sus amigos de siempre, tiene allí unos viñedos para elaborar sus propios vinos y una casa en la calle que lleva su nombre. Tampoco conoce la ingratitud: en 2011 se convirtió en el principal accionista del Albacete Balompié, el club que le apoyó en sus inicios como futbolista, y firmó en su beneficio un contrato de patrocinio; las camisetas de este club anuncian ahora su empresa vinícola, las Bodegas Iniesta.