Sebastián Piñera

(Sebastián Piñera Echenique; Santiago, 1949) Político chileno, presidente de la República desde marzo de 2010, cuya victoria en las elecciones presidenciales puso fin a un periodo de veinte años de gobiernos progresistas.


Sebastián Piñera

Proveniente de una familia vinculada con la Democracia Cristiana, estudió ingeniería comercial en la Pontificia Universidad Católica de Santiago (Chile) y en Harvard (Estados Unidos). Fue consultor de destacadas entidades financieras, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de gerente del Banco de Talca y presidente de Citicorp. Empresario de éxito, ha acumulado una gran fortuna con inversiones en diferentes sectores (desde aerolíneas hasta supermercados).

En 1988 votó negativamente en el referéndum por extender el mandato de Augusto Pinochet ocho años más. Miembro del Partido Renovación Nacional, fue senador entre 1990 y 1998. En 2005, como candidato de la Alianza por Chile, fue derrotado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales por Michelle Bachelet.

Fue elegido presidente de la República en segunda vuelta en los comicios de enero de 2010, imponiéndose al candidato de la Concertación y ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Piñera tomó posesión del cargo el 11 de marzo de 2010, en medio de las fuertes réplicas del terremoto que el 27 de febrero del mismo año había provocado una gran catástrofe en el país.

La victoria de Piñera se ha interpretado como muestra definitiva de la madurez democrática del país. Las urnas daban por cerrado uno de los períodos más trascendentales de la historia de Chile, el de los gobiernos de la centroizquierdista Concertación de Partidos para la Democracia, jalonado por las presidencias de Patricio Aylwin (1990-1994), Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006) y Michelle Bachelet (2006-2010), que siguieron a la dictadura de Augusto Pinochet.

El balance de estos veinte años puede calificarse de muy positivo, sobre todo al comparársele con las vicisitudes políticas y económicas vividas por países del mismo ámbito geográfico. Los gobiernos de la Concertación consolidaron de modo pacífico el régimen democrático, venciendo las últimas barreras jurídicas establecidas por la dictadura militar. La estabilidad derivada de esta situación contribuyó a un crecimiento económico continuado, que incrementó las filas de las clases medias y redujo a la mitad los índices de pobreza. No obstante, desde distintos sectores se criticó el progresivo deterioro de servicios públicos como la salud, la educación, el transporte público y la seguridad ciudadana. Estos factores contribuyeron a la derrota de la formación gubernamental, aunque no menos que la desmembración electoral de la Concertación, pues dos antiguos miembros de esta alianza se postulaban por separado al candidato oficialista, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

Las principales bazas de Sebastián Piñera estribaban en su pasado opositor al régimen pinochetista, que lo libraba de los reproches recibidos por otras personalidades de la derecha chilena, y en su propia y triunfal carrera profesional, que reforzó sus promesas de acierto en la gestión de las cuentas públicas. Su mensaje electoral tuvo, a juicio de sus rivales, ciertos ribetes populistas, con claras alusiones a la necesidad de aliviar las cargas de las clases medias y populares y al endurecimiento de penas para los delincuentes, pero también algunos detalles progresistas en materia de derechos civiles, como su disposición a legalizar las uniones de personas homosexuales.