Juan Martín de Pueyrredón

(Buenos Aires, 1776 - id., 1850) Militar y político argentino. Dirigió, entre 1811 y 1812, el ejército del Alto Perú. En 1812 formó parte del Triunvirato y, con el apoyo de la Logia Lautaro, fue designado director supremo de las Provincias Unidas en el congreso de Tucumán (1816). Dicho congreso tenía como objetivo formalizar los aspectos referentes a la independencia del territorio rioplatense. El establecimiento de la sede del Congreso en un emplazamiento diferente a Buenos Aires obedecía al afán de librarse de la influencia de la ciudad porteña, aunque en realidad predominó el número de diputados bonaerenses incluso en representación de algunas provincias. Tras muchas dificultades, la forma de gobierno quedó definida como una república con un ejecutivo dirigido por Pueyrredón, que acabaría dimitiendo en 1819 a causa de la oposición de las provincias por sus tendencias centralistas y monárquicas.


Juan Martín de Pueyrredón

Criollo de origen francés, Juan Martín de Pueyrredón se educó en Europa, de donde regresó a su país natal poco antes de la invasión inglesa (1806), frente a la que tomó parte activa y que influyó, sin duda, en su decisión de seguir la carrera de armas. Su comportamiento en la Batalla de Perdriel y en la reconquista de la capital bonaerense le supuso una primera condecoración y le convirtió en casi un héroe nacional.

En 1808 fue enviado a Madrid como diputado delegado del cabildo porteño y fracasó en las gestiones que le habían sido encomendadas, lo que sin duda contribuyó a acentuar su resentimiento respecto a España. Tras la invasión de España por las tropas napoleónicas y el estallido de la Guerra de la Independencia (1808-1814), logró huir de la Península y llegar a Montevideo (Uruguay); allí fue apresado por el comandante militar de la plaza, Francisco Javier de Elío, y pese a que éste intentó deportarle de nuevo a España, logró huir a Brasil, desde donde se dirigió finalmente a Buenos Aires.

En la capital del virreinato colaboró en la preparación de la Revolución de Mayo (1810). Apresado por el virrey Cisneros, pudo fugarse otra vez a Brasil, donde intentó negociar con Juan VI el Clemente de Portugal (1816-1826), por entonces regente, la emancipación del Río de la Plata. De nuevo en Buenos Aires, donde ya se había constituido la primera Junta patriótica, participó en la Revolución de Mayo. En diciembre de 1810 fue nombrado gobernador de Córdoba y, poco después, intendente de Charcas (Bolivia), con motivo de la ofensiva de las tropas independentistas rioplatenses del Alto Perú. Más tarde fue designado jefe del Ejército del Norte.

Tras la derrota de Huaqui (1811) ante el ejército realista, que permitió a los españoles la toma del Alto Perú, consiguió llevar a Tucumán el dinero depositado en la Casa de la Moneda de Potosí, acción por la que fue recompensado con el cargo de general en jefe del ejército del Alto Perú. Formó parte desde marzo de 1812 del Triunvirato elegido por la Asamblea Constituyente de Buenos Aires, aunque su indecisión ante la rebelión realista de Nicolás de Alzaga lo hizo caer del poder en octubre del mismo año, y fue confinado a Arrecifes y San Luis.

Juan Martín de Pueyrredón se mantuvo apartado de la política hasta 1816, cuando fue elegido, tras su regreso a Buenos Aires, representante de dicha ciudad en el Congreso de las Provincias Unidas celebrado en Tucumán, donde, gracias al apoyo tanto de la Logia Lautaro a la que pertenecía como del general San Martín, el 3 de mayo fue elegido director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En ese congreso, la forma de gobierno de la nueva nación (que el propio congreso declaró independiente el 9 de julio con el nombre de Provincias Unidas de Suramérica) quedó definida tras intensas discusiones como una república dirigida por un ejecutivo.

Durante su mandato (1816-1819) Pueyrredón otorgó el máximo respaldo al general José de San Martín para sus campañas libertadoras en Chile. Puso fin a los desórdenes de Salta (Argentina) y estableció las primeras instituciones científicas de la capital, como el Colegio de la Unión del Sur (1817), donde impartió docencia el filósofo Juan Crisóstomo Lafinur. Desarrolló una política conservadora ante los continuos desórdenes públicos que sacudían el país, lo que desagradó a la opinión pública. Ante la invasión portuguesa de Montevideo (septiembre de 1816) se mostró dubitativo al principio, para aceptarla a los pocos meses.

También bajo su presidencia se aprobó la Constitución de 1819, de carácter unitario y monárquica, que fue juzgada por muchos políticos rioplatenses coetáneos como centralista y reaccionaria. Aprobada no sin dificultades y enconos, acabó por suscitar la decidida oposición de las provincias ante lo que se consideraba un intento de sometimiento del país a los dictados del gobierno de Buenos Aires, ya que acababa con las aspiraciones federalistas de buena parte de la población. Ante la sublevación sobrevenida en Entre Ríos y Santa Fe, y acusado de ambiciones presidencialistas y de un desmedido sesgo promonárquico que inspiró una gran desconfianza incluso entre sus más allegados correligionarios, Pueyrredón acabó dimitiendo el 11 de junio 1819.