Oskar Schindler

(Zwittau, actual República Checa, 1908 - Hildesheim, Alemania, 1974) Industrial alemán de origen checo que salvó a unos mil doscientos judíos del exterminio nazi. Personaje prácticamente olvidado en el momento de su muerte, el cineasta estadounidense Steven Spielberg recuperó y difundió mundialmente su figura veinte años después en La lista de Schindler, un exitoso filme que mereció siete premios Oscar.

Originario de Zwittau, en la región germanófona de los Sudetes (antigua Checoslovaquia), Schindler estudió la carrera de Ingeniería al tiempo que ingresaba en el ejército de su país. En los años previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en director de ventas de un fabricante de productos eléctricos.


Oskar Schindler

En 1939, poco antes de iniciarse la invasión-relámpago de Polonia por parte de las tropas nazis, Schindler trabajó como espía en dicho país para los alemanes, con la misión de sondear el grado de aceptación de la población polaca de las fuerzas invasoras y para valorar la importancia de la comunidad judía de Polonia, muy numerosa y con gran peso por aquel entonces. En el mes de octubre del mismo año, Schindler fue trasladado a la ciudad polaca de Cracovia para dirigir una fábrica de productos esmaltados, lugar desde el que Schindler trataría de evitar el traslado del mayor número posible de judíos a los campos de exterminio.

En 1943 se construyó en Cracovia un campo de concentración desde el que los judíos eran trasladados a otros más importantes, como el de Auschwitz, donde eran eliminados impunemente a manos de los genocidas nazis. Aparentando una falsa simpatía por el programa de eliminación sistemática de la raza semita, Schindler logró convencer a los jerarcas nazis para que le permitieran utilizar prisioneros del campo de concentración de Cracovia en su fábrica. Con el dinero que ganaba de la fábrica, Schindler lograría sobornar después, no sin correr riesgos, a varios comandantes de la SS para que todos sus trabajadores fueran conducidos a Checoslovaquia y no a la muerte segura de los campos de concentración.

Al término de la guerra, Schindler emigró a Argentina, país en el que emprendió un negocio ganadero, pero finalmente el rancho quebró. Regresó a Alemania en 1957, y cuatro años más tarde fue invitado por el gobierno israelí de Ben Gurión a residir en el país, que le concedió la Cruz del Mérito en 1966 y una pensión vitalicia en 1968. Murió prácticamente arruinado y olvidado por todo el mundo.

En 1982, el novelista Thomas Keneally escribió la novela El arca de Schindler, basada en las peripecias de Schindler durante su etapa al frente de la fábrica de Cracovia. Posteriormente, el famoso director de cine estadounidense Spielberg rodó en 1994 la película La lista de Schindler, con el actor Liam Neeson en el papel de Oskar Schindler. La película obtuvo un éxito apoteósico en la entrega de los Oscar de la Academia de Hollywood (se llevó siete estatuillas: mejor película, mejor director, mejor guión, fotografía, montaje, música y dirección artística), así como en taquilla, a pesar de lo excesivo de su metraje (más de tres horas) y de estar rodada en blanco y negro.