Liv Ullmann

(Tokyo, 1938) Actriz de cine noruega. Hija de un ingeniero de minas agregado en la Embajada noruega en Japón, cuando los alemanes invadieron el país de sus padres, su familia se trasladó a Japón y a Toronto (Canadá), donde se fundó lo que se llamó la Pequeña Noruega con exiliados que huían de la ocupación. Con la muerte de su padre, en 1945, volvió a su lugar de origen, instalándose en Trondheim, principal puerto noruego, a 400 kilómetros de Oslo.


Liv Ullmann en el rodaje de Gritos y susurros

A los diecisiete años marchó a Londres para estudiar arte dramático en la Weber-Douglas School con Irene Brent como profesora. Estuvo en la capital británica durante ocho meses, pero al terminar el curso fue suspendida en un examen de un teatro de Oslo, donde consideraron que carecía de talento. Posteriormente se matriculó en el Conservatorio de Arte Dramático, donde destacó como alumna brillante.

Pronto consiguió su primer papel importante, el de Anna Franck, en el Teatro de Stavenger. Su interpretación le abrió las puertas del Teatro Nacional de Oslo donde interpretó obras de Bernard Shaw, Bertold Brecht y Shakespeare, a la vez que comenzó a rodar algunos filmes de pequeño alcance.

A los veintiún años contrajo matrimonio con el psiquiatra de Oslo Hans Jacob Stang, cinco años mayor que ella. Viajó a Suecia y en Estocolmo conoció a Ingmar Bergman, quien la contrató en 1966 para la película Persona. Desde entonces su vida quedó ligada al gran director sueco. Pronto comenzó el romance entre ambos y fruto de él fue una hija, Linn. Cuando las relaciones entre ambos se fueron enfriando, Liv Ullmann siguió, no obstante, rodando películas de Bergman, hasta un total de once, entre ellas La hora del lobo, en 1967; La venganza, en 1968; y Pasión, en 1969.


Bibi Andersson y Liv Ullmann en Persona (1966)

Hollywood la reclamó para cuatro producciones. En 1972, volvió a rodar con Bergman la película Gritos y susurros. En esta nueva etapa participó en varios filmes de Bergman: Secretos de un matrimonio, en 1973; Cara a cara al desnudo, en 1976, por la que recibió en enero de 1977 el premio a la mejor actriz del año, que le otorgó el Círculo de Críticos de Cine de Nueva York; El huevo de la serpiente y Sonata de otoño, en 1977. Otros directores para los que ha trabajado Ullman son Troell, con el que rodó La novia de Zandy, La Abdicación, Los emigrantes, El Nuevo Mundo y Los pioneros; y el español Juan Luis Buñuel, con quien trabajó en Leonor (1974).

En 1980 rodó la película Richard's things y fue nombrada embajadora de la Unicef. Viajó desde entonces tanto por países del Tercer Mundo como por los desarrollados, buscando en estos últimos una mayor ayuda económica para la organización. Como representante de esta organización se ha preocupado de la infancia y ha visitado numerosos campos de refugiados en zonas de conflictos bélicos y ha pronunciado conferencias sobre el tema. A la vez, es representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). A estas dos actividades representativas dedicó desde entonces gran parte de su tiempo.

En 1981 participó como codirectora, junto con A. Cohen, N. Dowd y M. Zetterling, en la película Love, en la que toda la labor estaba en manos de mujeres. Regresó a los escenarios londinenses en 1985 con la obra Tiempos pasados, de Harold Pinter. Con posterioridad, participó en la película Los compañeros del diablo, dirigida por Terence Young, y en la versión para televisión de Los indiferentes, en 1988, basada en la novela homónima de Alberto Moravia y dirigida por Mauro Bolognini.

En septiembre de 1988 recibió el premio de interpretación del Festival de Cine de San Sebastián por su papel en la película La amiga, de Jeanine Meerapfel, en la que encarnó a una de las madres argentinas de la plaza de Mayo. A principios de 1991 coprotagonizó en Israel el rodaje de una película, que sufrió retrasos en la realización por el conflicto Irak-Kuwait. El filme, coprotagonizado con Michael York y dirigido por Ziwmond Vilmos se tituló La larga sombra.

Debutó como directora de cine, en solitario, en octubre de 1991, con la película Sofie, rodada en Copenhague y basada en una novela del danés Henri Nathansen, y con ella consiguió en el Festival de Montreal el Gran Premio Especial del Jurado, el Premio Ecuménico por sus valores sociales y el Premio a la película más popular del Festival. Durante el mismo año, protagonizó con Max Von Sydow y Ewa Froling la película The Ox, a las órdenes de Sven Nykvist. Ésta fue seleccionada para representar a Suecia en los Oscar en 1992.

Después de promover en febrero de 1994 en el Berlinale su segundo proyecto como directora, Kristin Lavransdatter, éste se hizo realidad y fue la película de mayor presupuesto de Noruega. Estrenada en agosto de 1995, se convirtió en el mayor éxito de público y taquilla de este país nórdico. La película narra una historia de pasiones y conflictos ambientada en la Edad Media, basada en el libro de Sigrid Undset. Por ella recibió el Gran Premio Especial de las Américas por su contribución al cine como actriz y directora el Festival de Montreal de 1995.