Los impactos. El 11 de septiembre del 2001, dos aviones Boeing 767, secuestrados por terroristas islámicos con todo el pasaje y tripulación a bordo, se estrellaban por la mañana temprano contra las mismas Twin Towers de Nueva York que bin Laden ya había atacado en 1993. Pocos minutos más tarde, un tercer avión, también secuestrado y pilotado por un terrorista islámico kamikaze, se estrelló contra el Pentágono (Washington), el centro neurálgico del poder militar norteamericano.
|