Cementerio de polvo. La catástrofe convirtió la ciudad en un espectáculo dantesco. Los atentados del 11 de septiembre provocaron en los Estados Unidos una auténtica parálisis en los servicios públicos: se cerraron los aeropuertos, los aviones permanecieron en tierra, la Bolsa de Wall Street dejó de funcionar hasta el 16 de septiembre y las cotizaciones cayeron el día de reapertura. Finalmente, el presidente Bush decide la movilización de los reservistas y explica a los norteamericanos que se deben preparar para la guerra.
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