Adolf Hitler

 
El ascenso al poder. Hitler apoyó, en primer lugar, la elección de Hindenburg a la Presidencia de la República (1925) y llegó a obtener en tres elecciones sucesivas (1928, 1930 y 1932) la mayoría relativa en el Reichstag, gracias a la alianza con todos los movimientos de la derecha antidemocrática (Frente de Harzburg, 1931) para terminar siendo elegido, el 30 de enero de 1933 como Canciller del Reich. La crisis económica y social que minaba los cimientos de la frágil democracia alemana había conducido a la gran industria, las altas finanzas y al Estado Mayor a confiar al clásico hombre fuerte la reorganización autoritaria y antidemocrática del Estado alemán. Ya en el poder, Hitler se apresuró a poner en práctica su programa político basado en el control de todos los aspectos de la vida pública por los nazis, al tiempo que vaciaba de contenido las instituciones democráticas, rearmaba al ejército e iniciaba una campaña contra los judíos. Su agresiva política exterior, que buscaba recuperar los territorios arrebatados a Alemania a raíz de la firma del tratado de Versalles, incrementó la tensión internacional hasta el punto de conducir a la guerra, cuando Alemania invadió Polonia en septiembre de 1939. En la imagen, Hitler anunciando en el Reichstag la ocupación de Austria en marzo de 1938.