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Laureano Gómez

(Bogotá, 1889-1965) Político y periodista colombiano. Caudillo conservador, fue una de las figuras más polémicas de la historia colombiana, conocido con los apodos de "Hombre Tempestad", "El Monstruo" y "El Basilisco". Ferviente seguidor de la escuela neotomista, se graduó como ingeniero civil en 1909 y fundó el diario La Unidad, de tendencia católica y conservadora.


Laureano Gómez

Inició su vida política en 1911, como diputado a la Asamblea de Cundinamarca y representante a la Cámara. En 1916 contrajo matrimonio con María Hurtado Cajiao, con quien tuvo cinco hijos. Fue senador, ministro y diplomático, aunque en algún período se dedicó al ejercicio de la ingeniería. Convertido gracias a sus espectaculares dotes oratorias en el gran fiscal de la nación, encabezó demoledoras campañas que le acarrearon enorme popularidad; actuó como ministro de Obras Públicas entre 1925 y 1926 y como ministro plenipotenciario en Alemania.

Allí, observando el paulatino ascenso de Hitler, redondeó sus teorías totalitarias, regresó a Colombia y enfiló sus baterías contra el presidente López Pumarejo sin escatimar difamaciones. Volvió a repetir los ataques a la segunda administración de este presidente, así como a la del sucesor, Mariano Ospina Pérez. En 1936 había fundado, junto a José de la Vega, el diario El Siglo.

Desde la presidencia de la República, a la que accedió en 1950, cuando el país vivía una situación de suma gravedad debido al imperio de la Violencia en los campos y en las ciudades, Gómez pretendió realizar su sueño: "la República perfecta", el estado corporativista basado en la restricción del sufragio y la agrupación de la sociedad por gremios. Pero debió abandonar el cargo en 1951, a causa de un síncope cardíaco.

Cuando reasumió, en junio de 1953, lo hizo por pocas horas, pues el general Gustavo Rojas Pinilla lo destituyó mediante un golpe militar. Laureano se exilió en España. En 1956 y 1957, la Declaración de Benidorm y el Pacto de Sitges, respectivamente, firmados por Gómez y Lleras Camargo, fijaron que los dos partidos tradicionales se comprometían a trabajar unidos por la restauración del orden democrático. Gómez regresó al país ya muy enfermo y falleció en Bogotá el 13 de julio de 1965.

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