Lidia Gueiler Tejada

(Cochabamba, 1926) Política boliviana. Estudió en el Instituto Americano de Cochabamba, donde cursó sus estudios secundarios y comerciales y en los que obtuvo el título de contadora. Desde 1948 militó en el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), donde se formó políticamente y destacó como dirigente femenina y de la juventud. En 1951, junto a otras 27 mujeres, en el Palacio de Justicia de La Paz, se declaró en huelga de hambre para exigir la libertad de compañeros presos y confinados, la pacificación nacional y la anulación de las elecciones que había ganado Víctor Paz Estenssoro.

Participó de la Revolución de 1952, movimiento en el que luchó por la igualdad de derechos y oportunidades. En 1953 viajó a Hamburgo como secretaria del Consulado General de Bolivia. Más tarde se trasladó en misión diplomática a Bonn como Agregado Civil, y luego como responsable de la legación, hasta que fue elevada al rango de embajadora. En 1957, en representación del gobierno de Bolivia, asistió a la Reunión de Técnicas y Dirigentes de las Oficinas del Trabajo de la Mujer, que tuvo lugar en México.

Fue diputada en las legislaturas 1956-1960 y 1960-1964. En 1963 se unió al Partido Revolucionario de Izquierda Nacional (PRIN) fundado por Juan Lechín; militó en él hasta la década del setenta, cuando retornó a su partido de origen, el MNR. Fue exiliada a Santiago de Chile por el gobierno del general Barrientos Ortuño.

Con las elecciones de 1978, en las que no hubo una mayoría absoluta, el Congreso eligió presidente constitucional interino al Presidente del Senado Guevara Arze, y para la presidencia de la Cámara de Diputados a Lydia Gueiler. El 1 de noviembre de 1979, el coronel Natusch Buch alentó un golpe de estado reprimiendo la reacción popular en la "Masacre de Todos Santos" en La Paz.

Gueiler, como Presidenta de la Cámara de Diputados, tomó parte activa en la búsqueda de una solución. El 16 de noviembre de 1979 el Congreso revocó el mandato conferido a Guevara Arze y encomendó el ejercicio de la Presidencia de Bolivia a la Presidenta de la Cámara de Diputados. En esas circunstancias, Lydia Gueiler se convirtió en la primera mujer en el ejercicio de la presidencia de la República.

Le tocó presidir uno de los años más inestables y violentos del siglo. Su gobierno, de carácter progresista, hizo alianza con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Enfrentó una grave situación económica y tomó medidas impopulares como la devaluación de la moneda, el incremento del precio de los carburantes y ajustes en los precios de transporte y algunos alimentos básicos de la cesta familiar; medidas censuradas por la Central Obrera Boliviana (COB), que convocó una huelga general y bloqueó los caminos.

En respuesta, Gueiler convocó a elecciones para el 30 de junio de 1980, pese a la oposición del Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Allí existía un grupo fuerte de oposición que desafiaba el poder civil. Las elecciones se realizaron y, una vez más, no había un candidato con mayoría absoluta; la decisión quedó en manos del Congreso. Sin embargo, 18 días después de las elecciones, el general García Meza encabezó un nefasto golpe de estado. Lydia Gueiler fue obligada por los militares golpistas a firmar su renuncia a la presidencia. Encontró asilo en la Nunciatura Apostólica, donde permaneció tres meses; después viajó a París.

Con el retorno de la democracia a fines de 1982, fue nombrada embajadora en Colombia por el gobierno de Siles Zuazo. Durante el cuarto período presidencial de Paz Estenssoro (1985-89) se estableció en Santiago de Chile, distanciada de la función pública. Fue candidata al Senado por Cochabamba con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

Ya en el Parlamento fue designada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, vicepresidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y presidenta de la Subcomisión de Política Social, Salud y Asuntos Campesinos. Como senadora fue convocada por la Corte Suprema de Justicia para testificar en el juicio de responsabilidades contra el ex-dictador García Meza. Entre 1990 y 1993 fue embajadora en Venezuela. En 1993 se retiró de la vida pública.